ELLA, A PESAR DE TODO, LA PRIMERA

Hoy día 9 de mayo comienza la Feria de San Isidro 2013 en la plaza de Las Ventas del Espíritu Santo. La primera feria del mundo, en la primera plaza del planeta, pese a quien pese y caiga quien caiga. Otro año más los tendidos, gradas y andanadas del coso de la calle Alcalá, repletos de cada vez más espectadores, y algunos aficionados, dictarán sentencia. La Puerta Grande de esta plaza, aún siendo extraña, y pidiendo a veces quizás poco, se eleva en el mundo taurino por encima de la Puerta de Los Cónsules de Nimes, de la del Príncipe de Sevilla, y del Embudo de Insurgentes en el D.F. Y es que Madrid es Madrid, capital de la Tauromaquia.


Todo ello llega en un momento crucial para la Fiesta, con una gran apuesta en los carteles, de la mano de un torero encuadrado dentro de ese grupo de las figuras de comienzos de este siglo XXI, pero que al fin y al cabo, tiene un detalle, y con torería y sin complejos, se ha atrevido hasta a anunciarse en televisión. Faltan algunos, otros triplican su presencia en un periplo largo, dividido en dos seriales, y que soporta el abonado, que por primera vez, da síntomas de resentimiento. La crisis, como en la caza, también hace mella en el toro, y quizás limpie lúgubres cuadras de estiércol.


A ello se unen la ILP del Congreso, prorrogada una vez más esta semana, la amenaza nacionalista que ha cerrado la bella plaza de Gaudí, en la ciudad que durante años fue eje cuasi-principal de la Fiesta, nos hemos quedado sin Yllumbe, y quieren también que los chiqueros se cierren para siempre en Galicia.


Por todo ello, y por la falta además de esa figura fundamental que removió conciencias en los años noventa, que puso las cosas claras, y que huyó para volver más tarde, dando un pequeño puñetazo en la mesa, que a día de hoy se ha diluido, en el castigo de un toro mejicano, y en una responsabilidad quizás no bien llevada, y por una masa de seguidores que ha engañado o a lo mejor distraído a quien con mano de hierro tenía que haber cambiado de forma determinante la Fiesta. Hoy, no se sabe cuando volverá a torear José Tomás, ni se sabe si en el elenco de las llamadas -a veces con razón- “figuritas”, puede haber alguien con más ganas que lo mejore y que ponga concierto en el universo taurino.


Hay multitud de interrogantes, y por eso esta Feria de San Isidro se vuelve realmente relevante, es una oportunidad más para nuestra Fiesta, y ya hemos dejado pasar muchos trenes. No duden que hoy se torea mejor que ayer, y que el toro de nuestros días supera al de los precedentes, e incluso a pesar de todo, firmo la pervivencia de la Fiesta en el futuro. Ahora bien, las oportunidades están para cogerlas, y en la situación actual, y en la plaza más extraña, más desagradecida y a la vez más entregada, en la que manda-aunque algunos quieran negar la evidencia-, en ella, debe seguir escribiéndose la Historia de ese maravilloso arte, que cada año por primavera, nos agarra el alma, lo sacude, y que sea lo que Dios, y él, el de mirada altiva y arrogante, tengan a bien cada tarde que sale de chiqueros.
¡¡Que el Altísimo reparta suerte!!

F. J. López Maraver
Fotografías: autor.



EL PESCADOR DE SALMÓN

Llega esta primera entrada del mes abril, un poco de rebote, pero la verdad que ni pintada. Me explico: Hace algo más de una hora "bicheando" por la red, he ido a dar en el foro de la ACE (Asociación del Corzo Español), con la adaptación de una fábula escocesa que me ha dejado impactado y alegre a la vez. Es una historia magnífica, y una muestra de que a pesar de todo, no estoy sólo en mis convicciones, algo que me alegra enormemente saber.


El autor de esta adaptación responde al nombre de Pedro Corchado Pinilla, y ha tenido la amabilidad de permitirme compartir su relato en este blog, y por tanto con todos vosotros. Dejo que él os cuente algo sobre la adaptación, y después la fábula en sí. Ahí va:

El siguiente relato es un "plagio" de una historia que me contaron y que hacía referencia a un pescador de salmón en Escocia. Es una historia con un mensaje claro, y siempre la cuento permitiéndome ciertas licencias de cosecha propia. Esta vez la he adaptado a la caza del corzo, pero el mensaje es el mismo.

"Cuenta la leyenda que un cazador de corzos -de la ACE- se murió, y fue al cielo. Al llegar pudo comprobar que efectivamente el cielo era como siempre lo había soñado en vida:
Sorprendentemente su viejo rifle 270 Mannlincher había cruzado el umbral con él, así como su no tan vieja lente Zeiss de 3 a 12 aumentos, sus prismáticos, su "mirón", sus balas, su morral, su cuchillo de desollar, Buttolo, trípode... -¡lo tengo todo!- Pensó, dando gracias a Dios, por tan buen recibimiento.
Se encontró en una casita de piedra en mitad del campo, ningún lujo, no lo necesitaba, pero sí había todo lo indispensable.
La vista que tenía desde la casita, no podía haberla imaginado ni en sus mejores sueños. Hacia el norte tenía un paisaje parecido a la cordillera Cantábrica en la que había tenido oportunidad en vida de hacer algún rececho de corzo. Hacia el sur veía grandes alcornocales, con lomas cubiertas de lentisco y siembras robándole espacio al monte en las laderas. -Esto tiene que ser Cádiz- Imaginó, mientras se frotaba las manos y dirigía su mirada hacia el este y el oeste. A un lado contempló un gran puzzle de monte y siembras con suaves lomas que se perdían en el infinito y al otro lado, páramo. -Ahora sí que lo tengo todo, Dios en su inmensa misericordia y sabiduría, me ha concedido lo que me merecía- Dijo para sus adentros.


Sin perder más tiempo, empezó a preparar el equipo con intención de ponerse manos a la obra.-Hoy me voy a" Guadalajara"- fantaseó dirigiéndose a un lugar cercano a la casa que le recordó terrenos ya cazados.
Llevaba andados no más de doscientos metros cuando descubrió un puntalito en el que instaló su "mirón" a la sombra de una sabina. Desde esa posición, dominaba un valle de siembras incipientes como una lengua estrecha y larga que se adentraba en el monte.
No pasaron cinco minutos y ya había aparecido una corza como por arte de magia, a unos ciento cincuenta metros de su posición. Se echó los prismáticos a la cara, y en ese instante apareció otro bulto desde el monte en dirección a la corza que comía plácidamente. -¡Vaya aparato!- se le escapó de los labios, a la vez que agarraba el rifle con la mano derecha y colocaba el morral con la izquierda, con una agilidad y sigilo que no recordaba desde hacía mucho tiempo. Montó el pelo del rifle y esperó a que parase... ssssplaff. Patas arriba. Contento, se acercó, lo colocó, le hizo unas bonitas fotos, lo limpió y se lo llevó.
Al día siguiente eligió "Cádiz", -Vamos a probar, nunca he cazado por allí, pero tiene que ser muy bonito-  Recorrió una distancia de unos trescientos metros y  le apareció el lomo de un bicho comiendo en el borde del monte. Levantó la cabeza el animal y dejó ver una cuerna espectacular.


Con soltura desplegó el trípode y apuntando a la paletilla le soltó un balazo que lo tumbó.
Al día siguiente se fue a "Asturias", trescientos metros andando le costó llegar y veinte minutos volver, con un corzo descomunal que no imaginaba se podía criar por allí.
El cuarto día se trajo dos de "Soria" y porque no quiso abusar...
Después de una semana con semejantes "éxitos", al fin se dio cuenta. Comprendió que aquello no era el cielo, sino el infierno.

Pedro Corchado Pinilla"



Espero que os haya gustado la historia tanto como a mi, me parece tremenda. 
Un abrazo a todos

F. J. López Maraver
Fotos: Autor. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS



IDUS DE MARZO

Ha pasado ya un mes desde que colgué aquí la última entrada, ese test al que respondió Ernesto, y del que tanto me habéis hablado. Hace ya también un mes que se cerró la temporada montera. Los fines de semana han quedado vacíos y aburridos, y al campo sólo salen los corceros buscando los primeros objetivos de la temporada, para cuando ésta dé comienzo en el primaveral mes de abril.


Mientras han tenido lugar pocas cosas, pero de las que hay que hablar y destacar algunos aspectos. Por otro lado y como mencionaba, los corzos ya andan aquí, la primavera parece que no arranca, y el invierno se alarga con temporales de frío y nevadas, pero a Dios gracias acompañan abundantísimas lluvias durante todas estas últimas semanas.

El campo está tremendo, apunto de reventar la primavera, en cuanto el sol caliente y ascienda el termómetro. Todo apunta a que estos meses van a ser excelentes para el monte, pues a estas últimas lluvias se une una otoñada que fue realmente buena, y si las previsiones no se equivocan, durante las semanas primaverales se sucederán también las precipitaciones lógicas y regulares de la época.

Ahora bien, si marzo suele ser un mes que permite el paseo, el campeo, y la observación de los primeros duendes descorreados, este año no está siendo fácil la tarea por todo lo que comentaba antes. A estos bichejos no les va el frío, les gusta solearse, y lo de empaparse el lomo cuando el termómetro no pasa de los diez grados, no suele ir con ellos. Aunque bueno, también es verdad, que luego en cada sitio tienen unos gustos.

Un servidor querría haberse escapado ya a los verdes prados del Principado, pero las obligaciones no me lo han permitido, y hasta dentro de unos días no pisaré el norte. Tan sólo he esbozado el estado de nuestros campos en un pequeño paseo por los Montes de Toledo hace ya dos semanas, y por esas fotos que los amigos mandan y cuelgan en las redes sociales… “¡Mira como está el pantano!”, “Va arriba la siembra”, y cosas similares se han leído estos días en pantallas de móviles y ordenadores.

Antes, a comienzos de mes, tuvo lugar lo de todos los años. Las dichosas ferias, que este año, y por fin, ha sido la feria, en singular. Sin embargo, que nadie se engañe, las buenas intenciones alardeadas no son tales como cabía sospechar, y viendo el ridículo, porque no tiene otro nombre, de la primera edición de ExpoCinegética, queda claro, que solo don Dinero, poderoso caballero, ha sido el causante de la tan pregonada unión de eventos. Es verdad que la situación manda, y si ha traído la lógica de una sola feria, bienvenida sea. Pero la crisis no puede, ni debe ser excusa ni justificación. Se entienden las situaciones, pero que se digan las verdades, no vendan humo por Dios, que bastante tenemos con oír a los políticos todos los días. Tanto nos quejamos de que la administración no nos escucha y no hace las cosas con lógica, y luego el mundo cinegético es igual o incluso peor.


Aún con todo ello, la decepción tampoco ha sido tal, por lo menos para quien escribe, pues la verdad me lo venía oliendo, pues mi fe en el “cotarro” hace ya años que es bastante poca. Gracias eso si a los cuatro días de sarao, la cosa ha servido de excusa para verse con buenos amigos. Aunque también haya tocado hacer algún que otro paripé, y ver jetas que no traen buenos recuerdos ni pensamientos positivos. Pero en fin, eso son cosas de la vida, y estas se pasan con otras buenas. Con visitas como las de Javi y Toti, o la de Víctor y Josele, y los ratitos echados con esos extremeños buenos como Emilio y Víctor, o esa buena familia murciana que conocí este año en Sierra Morena. También saludando a Pablo, Darío y Luis; Josué, José Ramón y Juan; Michel, Juanjo, David y Esther, o las horas de pateo y algo de picoteo y refrigerio con el primo, Jose, Nacho, Juampas y alguno que otro más. Hay que verle el lado positivo, y ese sin duda ha sido el de los ratos echados con amigos y buena gente.


Pasaron después los días, pensando en todo lo aquí descrito, y a lo tonto, hemos pasado el ecuador de marzo. Atrás queda una temporada montera que sin duda recordaré. No por los lances, que alguno ha habido, sino por lo vivido, lo conocido y lo compartido. Será imposible olvidar la camaradería que siempre encuentro en las batidas astures, la magnífica calidad humana que encontré en tierras de Almería –es algo que llevo grabado a fuego-, ese pedazo de fin de semana en Cardeña y Montoro con ese par de hermanos, y esa gente buena, de Murcia como ellos. Además allí tuve la suerte de conocer un Grupo como Montesa, que me deja buen regusto, y que me permitió compartir monte con J. P., con el señor Ortega, y con Paco Mas y toda su buena gente.

Tampoco se olvida uno de los ratitos echados con Javi, Jose, Nacho, Ernesto, Andrés, y muchos otros en nuestras monterías extremeñas con la peña, y en esos enredos buenos que tanto me gustan. Ni tampoco puede olvidar uno a Rubén, o a don Enrique, pues da gusto estar con ellos. Y como colofón encima, ella… puñetera finca que me tiene embelesado: La Almoraima. Menudo finde gaditano con Josele, Ángel, Toñete y Javi; y eso que la suerte cinegética nos fue esquiva. Aunque eso tiene algo positivo… prometo revancha.

No os aburro más, toca seguir adelante, disfrutando de este maldito veneno llamado caza. Sabiendo que esto es para disfrutar, evadirse y ser feliz, bastante llevamos con el día a día. Espero estar ya en pocas jornadas inoculado de ese mal corcero, aunque este año toca ver y no tocar, da igual. Yo noto que la fiebre ya me sube, ojalá que no sea mucho, o bueno… sí, qué más da.
Suerte a todos. Un fuerte abrazo

F. J. López Maraver

Fotos: autor. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS