A POCO MÁS DE DOS MESES

Este tiempo es el que falta para que se abra la nueva temporada de caza, si bien en el norte; ya en septiembre comenzarán las batidas.
En el centro y sur peninsular el campo lleva seco algún mes que otro, y las condiciones de calor, sequedad y viento están produciendo por desgracia numerosos incendios en nuestro país. Entre la nefasta gestión forestal que existe y unos cuantos desalmados, esto se repite año tras año. Pero bueno, miremos adelante y confiemos que los equipos de extinción consigan sofocar las llamas. Es también esta época, un tiempo de planear, cebar, marcar puestos y sobre todo soñar. Quien más, quien menos va conformando su calendario montero, reservando fechas, y poniéndose de acuerdo con amigos y compañeros de andanzas.
En el campo venados y cochinos soportan el estío lo mejor que pueden. Los primeros andan enfrascados además con la nueva cuerna. Según me cuentan ya andan algunos descorreando, si bien los que yo he podido ver hace unos días todavía presentaban la borra y algunos todavía les faltaba algo para completar las cuernas.
Y es que como prolegómeno a la apertura general de la mayor tenemos la berrea. Ese espectáculo que nos brinda la naturaleza a partir de septiembre, cuando los días se acortan y el tiempo refresca; llegando incluso las primeras lluvias. Es entonces momento de cazar los grandes machos en aquellas fincas donde se contemple este aprovechamiento o en caso de no salir tras los “palmeros”, dedicarnos a observar para ver la calidad de los mismos y comprobar como van estando las manchas.
Un poco antes en lo que a la menor se refiere, los habrá que estarán liados con la media veda, en la que palomas, torcaces y las codornices son las grandes protagonistas.
Tras estas dos citas ineludibles, que además coinciden con la apertura en el norte; vendrá eso que con tantas ganas esperamos: una nueva temporada.
Que paséis unas buenas vacaciones y que en la caza Dios reparta suerte y la Virgen de La Cabeza os proteja. Un abrazo

DESCASTANDO II: LAS DAMAS Y EL 4º ELEMENTO

Como la vez anterior que anduvimos por tierras de Escalona, nos faltaba “una pata de la mesa” y las señoras; el pasado sábado y bajo la organización e invitación de don Luis, nos desplazamos a la vega del Tiétar, el mismo trío que la vez anterior; las novias de Luis y José: Arantxa y María, y “el 4º elemento”: don Guillermo, que se desplazo desde la capital extremeña. Lamentablemente su chica no nos pudo acompañar pues tenía otra jornada de caza comprometida con sus hermanos, por tierras de Orellana. Ya que se tenía compañía femenina y que Guille había venido de tan lejos a pasar el día, completamos la jornada cinegética con una comida y unos baños en la piscina, gracias a la hospitalidad y amabilidad de Luis Javier y Lola, propietarios de la finca y “casi” tíos de Luis.
Por la mañana nada más llegar cazamos zonas muy querenciosas del coto, y fáciles de andar. Enseguida los conejos aparecieron y los lances se fueron sucediendo. Las chicas hicieron sus “pinitos”, ambas tuvieron sus lances y demostraron maneras. María ya era conocida como “El terror de los zorzales de Alconétar” y Arantxa se estrenaba en esto de la escopeta. ¡A ver si esta temporada conseguimos hacerlas novias! Guille pertrechado con una estupenda semiautomática del 20 demostró que esto de la menor tampoco se le da nada mal, y como siempre nos reímos muchísimo con sus comentarios y ocurrencias, como cuando me bautizó como: “Chacinerías Planeta” por ser yo quien con ayuda de todos ellos me encargué de destripar los conejos; o también cuando decía aquello que tanto le gusta de: “¡Mi gran amigo Peñafiel!”
Como digo a medio día comimos y conversamos amenamente con nuestros anfitriones. Justo después nos pegamos un bañito “recomponedor” y nos acordamos de darle mucha envidia a don Enrique, que aunque nos gana con esto del número de conejos, no contaba con lo de la piscina, así que para “chincharle” le mandamos un mensajito con foto.
Por la tarde salimos tras los rabones sólo “las cuatro patas”, las chicas se quedaron en la piscina tomando el sol.
En primer lugar fuimos a un lugar con sombra a pelar los conejos, y cuando ya íbamos a empezar la caza, ¡sorpresa pinchazo! Por enésima vez pinchaba una de las ruedas del coche. Además esta vez la cosa se torció, la rueda no salía, estaba pegada a causa de la dilatación producida por el calor, y por la suciedad acumulada en la unión eje-rueda. Pero señores, ahí estaba don Guillermo que con una patada cual karateka consiguió sacar llanta y goma. Eso si, antes aquí un servidor casi se rebana dos dedos en el intento.
Tras cambiar la rueda “amedrentamos” a la nueva para que se portase bien, e hicimos alguna que otra foto. Bueno, y luego seguimos cazando, si bien la cosa fue menos fructífera que en la mañana.
Finalmente recogimos a las chicas en la casa, y tras agradecer su hospitalidad a nuestros anfitriones emprendimos regreso a casa, no sin antes prometernos que repetiremos muchas de éstas.
Un saludo a tod@s
Fotos 1 y 2: María C. J.