ALCORNOCOSA 26-12-09

Justo el día después de Navidad nos juntamos los amigos de la Peña de Monteros Temerón para cazar las tercera de las manchas de nuestro programa. En esta ocasión nos desplazamos a la misma frontera con Portugal, a tierras de Alburquerque, donde la buena gente de La Codosera llevaba meses preparando con cariño y esfuerzo una pequeña, pero querenciosa mancha cochinera. "Alcornocosa", se llevaba cuidando muchos meses, y había cogido muchísima querencia para los suídos, (en la zona el cervuno no existe). Aquello estaba como se suele decir, “hasta la bola”, pero el agua caída abundantemente en las últimas semanas, había sembrado la duda acerca de cual era el estado real de la mancha, para el día en que íbamos a echarla.
Así con esta incertidumbre, pero con la certeza de lo que se había cuidado el manchón, nos juntamos, en las cercanías de Alburquerque, junto al río Gévora; para la junta mañanera.
Poco a poco, y bajo las nubes, si bien luego nos acompañó el sol; fueron saliendo las armadas con los 53 puestos que cubrirían todos los posibles escapes. La primera de la línea de puestos en salir, fue la de este que suscribe; a quien le correspondió en suerte el 1 del cierre de Guadalta.
Por su parte el resto de socios y amigos estuvieron repartidos, entre las armadas de la Cuchilla, el Sopié, la traviesa Chica, cierre y traviesa Birlongo, Camino Penacho, etc.
Antes de la suelta, que se produjo a eso de las 12:30, se habían oído ya algunos disparos, que hacían presagiar que aquello estaba bueno, que los cochinos estaban dentro.
Una vez desperdigados los perros por esta preciosa mancha de jaras, alcornoques y pinos, de monte fuerte y cerrado; las detonaciones fueron aumentando hasta llegar al final de la montería a contabilizar alrededor de noventa.Hubo momentos de tiroteo constante, sobre todo en el Camino Penacho y en la Cuchilla, y es que la mayoría de guarros estaba en la solana. Se vieron grandes guarros, como el que dispararon José Antonio (miramira) y Sergio (Jamonero), y que también vio Andrés. Todos coincidían en que el animal era una auténtica mole negra de color negro intenso. José Antonio, logró tocarlo; y hubo intenso pisteo, pero por desgracia no hubo resultado. Algunos de los afortunados de la jornada fueron: Luis (Morral), Enrique Garrido, José Valero, José María (Jaralero), y AlvaroMS, con sendas cochinas cada uno. Destacando las dos últimas con buenos “dientes” e imponente tamaño. Además también tiraron algún cochino: Guillermo (Khomas), el ya citado Sergio y Luis Álvarez-Sala (padre), entre otros.
Finalmente, se abatieron un total de 24 cochinos, entre ellos dos buenos machos y un tercer navajerete; y además algunos que agarraron los bravos perros que batieron la mancha. Destacando entre las rehalas participantes, las de los amigos J. Venancio Pestorejo y David Regalao, y así hasta un total de quince.Como se puede ver un magnífico día que acabó con una estupenda barbacoa en el cortijo de la finca, donde se mantuvieron charlas y conversaciones interesantes, citándonos para futura citas, o preparando nuevos proyectos, como el que se comentó con la familia Caldera, que también nos acompañó en esta jornada. Ya os contaremos.
Un fuerte abrazo, y FELIZ AÑO PARA TODOS.

Foto 1: C. C. S.
Foto 3: J. Valero
Foto 4: L. A-S. V.
Foto 6: Á. M. S.

ASÍ ES UN LUJO

Llevaba esperando durante meses este fin de semana, y es que iba hacer un doblete de esos de los que uno espera. Seríamos poquitos, buena gente, amigos y monteros; y encima en casa de dos amigos; ¿alguien da más?Pues si, porque he compartido el fin de semana entero con mi primo, y hemos disfrutado juntos de dos bonitos puestos.
El viernes cazamos la finca de la familia Hormigos, gracias a la invitación de Nacho (Der Taco Gordo… jajaja). Y allí nos juntamos, entre otros; los señores Juampas, Alvarito, José, Enrique, Toñete, Ángel y un servidor. Tanto Nacho como Toñete entraron con los perros de Manolo que se encargaron de batir el monte. Se colocaron 15 puestos, para cerrar una pequeña mancha de unas 40 hectáreas.
Álvaro y Juampas compartieron la armada de La Barrosa, con el maestro Esplá; y José, Enrique, Ángel y yo nos dispusimos en el sopié. La mañana a pesar de ser fría, aguantó el agua, y la batida resultó de lo más entretenido. Y es que con Toñete dando voces por el monte como para no: “¡¡Chiiiiiino, Paaaaaatas!!” o “Ahí Juampas que te va el guarro”, y luego resultaba que era una pepa.
Al final de la mañana se presentaron ocho ciervas en la junta, tras un tiroteo que hacía presagiar algo más, y es que no anduvimos finos… ejem.
La comida tan espectacular como las migas, una sopa y un cocido para chuparse los dedos; acompañados por unas tortas de queso para picar.
Fue una jornada magnífica, en un entorno precioso y encima en casa de un amigo, donde nos trataron de maravilla. Lo malo fue que tuvimos que marchar pronto, ya que nos esperaba un largo viaje hasta Montoro, donde la familia Pousibet nos esperaba para cenar en su casa, antes del gancho del día siguiente.
El viaje, lloviendo y con niebla llegó a su fin a eso de las nueve de la noche cuando bajo la noche y la lluvia, llegamos a “Chiveras Bajas”. De la agradable cena voy a comentar poco, tan sólo una palabra: ESPECTACULAR.
Tras una noche muy fría, amaneció bastante despejado, y parecía, como así fue; que este año el agua y la niebla nos darían una tregua. Ya en la finca, y tras “saludar” algunos al SEPRONA, comencé el reencuentro con mucha de la gente que no veía hace tiempo, algunos desde el año pasado; entre ellos Antonio, el guarda (excelente persona), o la plana mayor de blogeros y culpables ellos de que un día viniera a la cabeza la idea de ENTRE JARAS Y COTOLLES. Allí estaban: don Paco Mas y su hermano Julio (Toros y Caza), Perico Lillo (De Montería), Poncho Moraleda (Grupo Miranda), y conocí a José Luis Marín (Jaén Taurino); y además allí, en su casa; Fito Pousibet (Monteros de Tradición), que un año más nos rezó de memoria la Salve Montera, tras dedicar unas emotivas palabras a su padre y los viejos monteros de aquella zona de Sierra Morena.
Justo después se realizó el sorteo de la quincena de posturas con las que se cubriría una espesa mancha de pinos, encinas, carrascas, jaras, lentiscos y algunos quejigos. Batieron la mancha cuatro rehalas de La Carolina, entre ellas la de Popi o la de Santi Palomares. Y un año más y como en el 13-D, durante el sorteo, los detalles: las chapas de marcar los cochinos con el nombre de la finca, un precioso dibujo, la bandera nacional y el nombre del montero; la bolsa del taco para las rehalas, la tarjeta del puesto con la Salve Montera por detrás, etc.
Ya en el puesto, las exquisitas migas del desayuno hicieron que aguantara perfectamente la mañana junto a mi primo en el precioso número 5 del Carril, que fue el que me correspondió en suerte y que es uno de los más querenciosos de la finca.
La mancha se cazó despacito, viéndose, ciervas, venados y muflones, pero los cochinos nos la habían jugado, y sólo dieron la cara en el 3 y 6 del Carril, ya que se habían colocado en una de las esquinas de la mancha y en las dos veces que los perros llegaron allí se vaciaron, en vez de romper a la contra o hacer algún rodeo, lo que hubiera supuesto meterse en la boca del lobo.Juanma, el menor de los Pousibet Sieler, mi gran amigo campero, estuvo junto con Olmeda y Diego, dos amigos no cazadores de Madrid, que también disfrutaron, sobre todo con el después…La comida y el posterior aperitivo que siguieron al gancho, fueron un año más magníficos, y es que todo ello regado del gran ambiente que se vive en este trocito de Andalucía, lo hace aún mejor si cabe.Poco a poco y según se acabaron los platos comenzaron las fotos de familia, y en una mesa colocada con premeditación… se abrió la veda, aparecieron por segundo año: las COPAS DE BALÓN. Además la hoguera estaba en pleno auge, y para rematar Santi Villar empezó a repartir bollitos de Guarromán.
La tarde fue cayendo entre las voces que cantaban y los sonidos de la guitarra y las palmas. Y ya caída la noche, ésta nos regaló un cielo llenísimo de estrellas. Los fandangos y otras piezas populares continuaban, y mientras alguno hacía bromas tirando petardos. Hasta que finalmente apareció el mejor cordero que he comido en mi vida. Dos bandejones, de los que nos hartamos a comer las más de treinta personas que por allí andábamos.
Estábamos en el cielo, o por lo menos éste nos miraba benevolente, tan estrellado como estaba. Me harté a reír, a cantar, a soñar cochinos, venados, proyectos... y así llegamos hasta pasada la media noche. Antes algunos amigos se fueron retirando a descansar ya que al día siguiente Monteros de Tradición monteaba Eras Viejas, el plato fuerte de su calendario. Y como estos amigos, también los más irreductibles al final, nos fuimos a descansar.
Éste ha sido el gran fin de semana que he podido vivir, como véis: TODO UN LUJO. Ruego me perdonéis por esta entrada tan extensa, y agradezco desde estas líneas, la compañía, el cariño y la amistad de todos aquellos con los que he compartido estos días: GRACIAS.
Un abrazo.

LA TEMPORADA EN ASTURIAS

Tal y como reza este blog en su cabecera, aquí tiene un hueco importante lo asturiano. Es por ello, que transcurridos ya tres meses y medio desde que comenzara la temporada de batidas en Asturias; me decido a escribir esta entrada para la que he recibido la colaboración inestimable de mis amigos asturianos; con sus fotos, comentarios y charlas. Quiero hacer especial mención a Diego Álvarez y Marcial Rodríguez, sin olvidarme tampoco de mis amigos riosellanos, a los cuales este año tengo un poco abandonados; ruego me disculpen.
La temporada comenzó solapándose con la berrea, que en las montañas astures es un espectáculo entre brumas, bosques y cotollales, pero que nada tiene que ver con lo que estamos acostumbrados en el sur. Ahora bien, en Asturias; sobre todo en sus reservas, se pueden conseguir venados en rececho que nada tienen que envidiar a los de latitudes más meridionales.
Ya en las batidas y por lo que está ocurriendo hasta ahora, las grandes “gochus” han dado la cara, nos sin antes en septiembre y primeros de octubre, haber andado también detrás de algunos corzos. Y es que se han abatido multitud de buenos y grandes jabalíes en esta primera parte de la temporada. Las capturas de estos grandes animales han sido cuantiosas sobre todo en el oriente astur, en los cotos más cercanos al Parque Nacional de Los Picos de Europa. Cabe destacar un ejemplar de 141 kilos abatido en el coto de Llanes en el mes de noviembre. Y basta con observar las fotos de otros ejemplares, que ilustran esta entrada; para mostrar lo que os comento.
Sabuesos, grifones, y azules de Gascuña, junto a los aguerridos monteros, así se llama en el Principado a quien va con los perros; han cortado rastros y han hecho multitud de levantes en una temporada por ahora positiva, si bien hay quien opina que la cantidad de gochos ha mermado de un tiempo a ésta parte.
Ya será en febrero, fecha que algunos se muestran a favor de eliminar en el calendario de batidas, cuando finalmente los disparos y hondos ladridos de los perros dejen paso a unas semanas de tranquilidad, hasta que la temporada de recechos tras los corzos se abra a mediados de abril. Si Dios quiere también daremos cuenta de ello.
Un abrazo para todos y todas, y como ya está cerca:
FELIZ NAVIDAD
Fotos 1 y 4: D.A.M.
Foto 2, 3 y 5: M.R.B.

CAZA Y AMIGOS: JOSE

Después de seis meses, continúo aquí el serial de CAZA Y AMIGOS. En esta ocasión, sin sorteo para dilucidar de quien tratar, y simplemente porque me ha salido de las narices; el protagonista va a ser don José, conocido en los foros como “Cárdeno”, y llamado también cariñosamente: Fatigas, Chema, Mi gran amigo Peñafiel, o Joselillo de Garrovillas. José María Blanco Flores, nació un 22 de diciembre de 1981, en Cáceres. Por parte paterna su familia es de Martiherrero (Ávila), y por parte materna; de Garrovillas de Alconétar (Cáceres). Durante sus ya casi 28 años de vida, ha residido en Garrovillas, Valdecabelleros, Guadalajara y Torrejón de Ardoz.
Amante del campo y del disfrute del mismo con sus amigos, como pocos. Presumo por lo que sé; que su afición campera le viene por su abuelo materno, y su afición a la caza, por un tío paterno.
Lo conocí en el trabajo hace ya más de cuatro años, y son cuatro las temporadas que José y yo llevamos cazando juntos, además de con amigos comunes, de uno, de otro, y familiares míos. A pesar de ser la caza, el campo; y por cierto, también los toros, lo que hizo que enseguida nos lleváramos bien. No sólo de caza vive el hombre, y José está ahí para lo que haga falta, para lo bueno, lo malo, y siempre que uno lo necesita. Disfruta muchísimo con las monterías, su modalidad de caza favorita, si bien; también caza la menor, en la que se defiende perfectamente tras conejos, perdices o zorzales. Pero ante todo, José; es MONTERO. Así, en mayúsculas, pues se comporta como tal, anda como tal, y diría que hasta vive como tal. Al igual que uno mismo, prefiere el cervuno sobre el cerdoso, aún sin desdeñar a los cochinos.
En esto de la caza puedo decir sin temor a equivocarme, que es mi collera cinegética o mi compadre, como dirían mis amigos andaluces. En las monterías, me ha enseñado multitud de cosas al compartir puestos con él. Siempre respetando tiraderos, visos, perros, compañeros de armada, perreros, todo… A pesar de su edad, se comporta como viejo y recio montero.
Tengo multitud de anécdotas vividas con él. Recuerdo con especial cariño ese venao de “Chaves” de 2007… ¡¡¡Qué alegría al verlo rodar!! O en la misma finca el año pasado, cuando dejó ver su fino humor, con aquel sobre nombre que le puso al venado abatido por Luis: El Humberto de la Sierra… Cómo nos reímos.
José tiene un corazón que no le cabe en el pecho, posee un sentido de la amistad, que ya muchos quisieran. Allá donde va, cae bien. Tanto en Garrovillas, como en Martiherrero, sus amigos y conocidos lo adoran. Y todo a pesar de que tiene el gran defecto de ser culé... Pero bueno, lo podemos dejar en defectillo.
Tiene siempre una actitud positiva, es fácil verle sonreír, y sobre todo disfruta estando con su novia; María, con su familia y con sus amigos. Actualmente está a punto de acabar su carrera de Ingeniero Técnico Agrícola, título que sumará a dos módulos de Grado Superior, que le han convertido en técnico en materias relacionadas con el medio ambiente y la gestión forestal.
Así es don José, único, buen cazador, gran montero y sobre todo excelente persona, además de un grandísimo amigo.
Un abrazo señores.