UNA NUEVA, BUENA, E INTERESANTE INICIATIVA

Ayer mi gran amigo don José me avisaba de que había visto la luz un nuevo proyecto, y la verdad la sorpresa no pudo ser más grata. Se trata de una nueva web llamada Todomontería.com y una revista digital propia de ésta, llamada: Lances & Ladras.



Detrás del proyecto un montero muy conocido por todos como Emilio Jiménez, y un gran rehalero como Perico Castejón.

Os dejo el video de presentación del asunto. Espero que os guste.


Y el enlace: http://www.todomonteria.com/

CERRANDO EL AÑO

Ya está, se va este 2010 y parece que fue ayer cuando empezó, llegan las fechas navideñas, en las que deseo que todos y cada uno de vosotros paséis unos días buenos y agradables con los vuestros, de corazón; os deseo una FELIZ NAVIDAD.
Son estas fechas momentos de cordialidad y familiaridad, pero también de hacer balance, y aquí hemos de ir por partes. En primer lugar me centraré en este mes de diciembre del que nada os he contado:Cacé por primera vez este mes el día 4 en compañía de buenos amigos cerca de Cáceres y convocados todos por don Andrés. Teníamos que descastar la finca de un ganadero de bravo amigo y conocido de Andrés. Las reses pululan por cientos en la dehesa de este ganadero, y venados y ciervas necesitaban un arreón como el que se dió para que no molesten, ni compitan con el ganado bravo del lugar.
Fue una jornada memorable: en dos "ojeos" donde se batió a caballo, y se montaron 14 puestos; abatimos la friolera de 18 venaos y 143 ciervas, siendo el primer golpe algo realmente espectacular, un tiroteo continuo y pelotas y pelotas de reses desfilando ante nosotros.
La propiedad y guardería quedaron contentas y nosotros por supuesto también, y es que no sólo nos divertimos por lo estrictamente cinegético sino que hubo un ambiente increible.
Al día siguiente cazábamos la segunda de la Peña de Monteros Temerón, "Umbría del Gato" en Cardeña; y en colaboración con Círculo de Monteros. Esta preciosa finca arrojó un buen resultado si bien algo por debajo de lo esperado, y en el cemento de la junta se presentaron 72 reses, con dos venados y tres cochinos a destacar. En esta ocasión la suerte me sonrió y tras tirar José un tremendo cochino, que pinchó pero que no pudimos cobrar nsootros mismos; me hice con una cochina que ya pensaba que me la jugaba.
A la semana siguiente salí de menor el día 12, pero los conejos no dieron apenas la cara, y de las liebres y perdices ni rastro. Sólo las acuáticas animaron la jornada.
Y finalmente este domingo nos juntamos de nuevo los temerones para cazar la tercera de nuestro calendario en Oliva de Mérida. La cosa por desgracia, entre unas cosas y otras; no salió como esperábamos, y nos quedó la sensación de haber sido engañados por la propiedad de esta mancha, que a pesar de los pesares, he de decir que es realmente bonita. En esta ocasión el triunfador fue el bueno de Hugo, que en el puesto vecino al de José y mío; se hizo con un bonito venado de los de la zona. Todo un mérito en finca abierta y tirando sin visor.Y así, ésto dió de sí cinegéticamente hablando este último mes, luego; si miro hacía atrás viendo todo el año, he de hacer un balance positivo.
He conocido a personas que hoy puedo ya considerar buenos amigos, y que estoy seguro conservaré por muchos años. He conocido tambíén nuevos cazaderos, lugares realmente bellos a los que espero volver. He pasado buenas jornadas de caza rodeado de amigos y de buena gente, y encima en alguna ocasión he tenido la tremenda suerte de darle al dedo y poder abatir algún trofeo o pieza.
Pero sobre todo he continuado aprendiendo, intentando aprender de mis errores, y he constatado sospechas que venían de largo (por desgracia no me suele fallar la intuición para estas cosas). Sigo mirando hacia delante con humildad, intentando quedarme con las cosas positivas e intentado corregir las negativas.Espero que al año venidero sea bueno en lo taurino, que los toros embistan y los matadores respondan. Deseo que sigamos saliendo al campo y que no tengamos que oir ni conocer más noticias de accidentes e imprudencias con las armas. Sueño con que todos y cada uno de nosotros colmemos en el año venidero nuestras expectativas cinegéticas, que vuestros deseos de caza se hagan realidad. Anhelo que disfrutemos de grandes faenas, y que no lamentemos apenas cogidas. Y sobre todo espero volver a veros a todos aquellos que me demostráis ser grande personas, y muchos; grandes y buenos amigos. Que así sea.
Un fuerte abrazo, y lo dicho: FELIZ NAVIDAD Y FELIZ 2011.
JAVI
P.D. En breve una nueva entrega del EJYC Test...

CAZA Y AMIGOS: NACHO HORMIGOS

Hace ya algo más de veintiocho años vino al mundo en Madrid, el señor Ignacio Hormigos Nicolás, al que si bien conocí hace unos tres o cuatro años; no fue hasta hace un par de años que trabé buena amistad con él.
Conocido por algunos de sus amigos entre los que me encuentro por “Furti”, o “Taco”, no conozco a alguien que sea más cojonero que él, sino pincha, no vive… Pero bueno, sea dicho, que en honor a la verdad, siempre lo hace con una sonrisa y sin maldad ninguna.
Y es que Nacho no sabe vivir sin una sonrisa en la cara, es positivo por naturaleza, aunque luego en su cabeza le da mil vueltas a las cosas. Vamos, no quiero pensar en las noches de antes de montear la finca de su padre…¡¡no duerme!!
“Furti” es el pequeño de dos hermanos, y es el que más campero ha salido, y por ello anda mucho tiempo pegado a su padre Pedro, otro enamorado del campo. Y es que Nacho si bien es cazador, y como no montero, disfruta sobre todas las cosas estando en el campo, y si es en “La Barrosa”; ya no digamos. Le gusta echar de comer a las reses, trastear por el monte, montar a caballo, ver al ganado, y muy especialmente estar con sus cuatro “peazo” de Bavieras. Aunque en honor a la verdad, si está de caza y tiene a “Ron” al lado, anda entonces próximo al cielo.
Ya he dicho que disfruta muchísimo con las monterías, pero le encantan también los recechos de corzo y de macho montés, echarle una mano a las perdices en "Madrigalejo", el venado en berrea o una buena espera para tratar de ganarle la partida a un buen navajero.
Como digo es bromista y toca pelotas como él sólo, pero también bastante chuleta. Va siempre como un pincel…¡¡qué sería de él sin sus zapatos de Tejedor!! Y así tiene seducidas a muchas niñas, porque el tío es un ligón, y si bien va de duro, ya os digo yo que tiene su corazón.
Es verdad que generalmente está de broma, pero cuando hay que estar a las duras también está, y es aquí cuando desarrolla sus dotes de gran conversador. Alguien con quien puedes estar horas hablando y nunca te aburres.
Ahora trabajando en la empresa familiar, tras haber terminado sus carreras de ingeniería, vive bastante más en la finca que en Madrid, pero siempre tiene tiempo para hacer una llamada y charlar con sus amigos. Puedo dar fe de ello.
Siempre es un gusto compartir horas de campo y de montería con él, ir al monte con Nacho es garantía de pasárselo bien, pues si no hay salsa ya la pone él. Le echa bastante morro a la vida, pero nunca pierde su excelente educación; y sobre todo siempre hace gala de su extrema generosidad. Sino comparte, no disfruta.
Así es “Furti” genuino como él sólo, y sobre todo buen tipo. Y que no se me olvide, un poco frioleras... jajaja.Seguro que en cuanto lea esto, me va a llamar y me va a pinchar, con lo que sea… ya se le ocurrirá algo. En fin, él es así, y que así sea. Yo le digo: ¡¡Tieso!!
Un abrazo a todos

P.D. Me quedáis muchos amigos en el tintero para esta sección, y no me olvido de Javi, de Alvarito, de Juampas, de Ernesto, de Toñete, de Ri, y de muchos otros. Ya iréis cayendo… jejeje

CHAVES Y RODELAS: MONTERIÓN

Tras haber vivido en la jornada anterior un buen día de montería, tal y como contaba mi primo en la anterior entrada; por fin llegaba el 27 de noviembre. Un sábado que llevaba mucho tiempo esperando, si bien tras lo ocurrido el viernes lo encaraba con mayor sosiego.
Ya la noche antes nos encontramos en el punto de encuentro habitual con mis amigos Ricardo, Carlos, Roberto y Dani, que ya el año pasado echaron un día por estas tierras de Sierra de San Pedro que tanto me gustan.
Amanecimos temprano y salimos camino del cortijo de Rodelas donde desayunaríamos y se procedería al sorteo de las 60 posturas. Al llegar: saludos con los amigos de Ávila, con Pedro y otros rostros conocidos. Pronto se realizó el sorteo, y la suerte fue la siguiente: Carlos y Dani al 2 del cierre de Los Pinos, Ricardo y Roberto al 3 de traviesa Zarzales, y mi primo y un servidor al 2 del Cerro del Águila. Ninguno caímos en la famosa traviesa Bayón.
Fueron saliendo las armadas y Ángel y yo en ese recorrido ya vimos las primeras reses. Llegamos a nuestro puesto: monte detrás, una malla ganadera delante y entre ambos un carril ancho a modo de acero, pero tras la valla dehesa desmontada y un pecho en frente, por lo que el cortadero no era nuestra única posibilidad. Nuestros vecinos, lejos y tapados.
Empezaron las detonaciones mucho antes de la suelta, y según avanzaban los minutos y producida ésta, la cosa aumento más todavía. La mancha estaba sopada.
El día acompañaba, sol y alguna nube fina y alta. Sólo el airecillo fresco incordiaba un poco. El campo lucía verde, y delante nuestra en la dehesa corría un pequeño arroyo. Tras él, la loma donde poder enterrar perfectamente, pero que por las copas de las encinas presentaba un tiro complicado.
El vecino número 3 se estaba poniendo las botas, y divisamos las primeras ciervas. Al rato entró un venado pequeño, pegado, siguiendo el alambre hacía nuestro puesto y acosado por al menos cinco perros. Finalmente fue agarrado, y antes de que comenzaran sus lamentos; Ángel ya estaba andando hacía él para rematarlo a cuchillo.
El tiroteo, las ladras, y algún que otro agarre a los cochinos se oían por toda la mancha. Pensaba que una de dos, o nuestro puesto no era nada querencioso, o era cuestión de tiempo. Y gracias a Dios fue lo segundo.
Entre el monte Ángel me dice que ha divisado un venao, se prepara, y rompe a nuestra derecha en el acero… ¡pum!, nada. Salta la malla, ¡pum!, que se va… sube la loma, y decrece el ritmo de su carrera, esta vez Ángel no falla, y el venado da de bruces en el suelo. Un cuarto tiro lo remata.
Alegría por el primer venado del cupo, estamos contentos, y Ángel me cede el rifle.Lo primero en aparecer es un vareto u horquillón muy lejano acompañado de dos ciervas. Menos mal, pues a esa distancia y a esa velocidad, hubiera tenido complicado jugar un lance.
Al rato el monte se escucha encima nuestro, rompe otro vareto, esta vez a nuestra izquierda; y en seguida oigo algo leve justo por detrás de nuestra puerta. No le doy mucha importancia, cuando por la trocha que acaba en la silla donde Ángel está sentado aparece un cochinete. Hago ademán de apuntar, pero no sé si Ángel se ha percatado, y dudo, el cochino se nos mete encima, y finalmente se para y nos ve a cuatro metros. Se da cuenta de que la ha liado. Miro hacia abajo y ya veo a mi primo agachado y percatado de la situación, me encaro y el cochinete pega el tornillazo… ¡pum!
No tenemos ni idea de si lo he enganchado, pero yo no estoy muy convencido pues tiré instintivamente. Oímos un pequeño agarre al rato, por encima, pero no sabemos, pues en seguida, la cosa para sin remate alguno.
Pasa el tiempo y me maldigo por el lance del guarro. Hemos oído otro agarre hacia nuestra izquierda, cerca del 1, y ese si parece que ha acabado en remate. Estamos hechos un lío, y en esas, rompe el monte muy cerca nuestro, de nuevo a la izquierda, es un venado, veo la cuerna entre el monte. Me preparo, sale y antes de saltar la malla tiro, sé que he fallado, me rehago, y pensando que soy Clint Eastwood, lo tiro en el aire al saltar el alambre –ni en tus sueños le pegas chaval- o me centro o se me va, sólo me queda el tercero, apunto a conciencia y lo engancho, el bicho se frena, no cae pero está muerto. Nervioso introduzco una cuarta bala y con los nervios no pego al bicho que está parado a 60 metros… ¡¡madre mía!! otra bala, al codillo y por fin seco.¡¡Por Dios, lo he visto tan muerto que no he podido jugar peor el lance!!
Bueno el caso es que me he quedado con él y el cupo está hecho. Además luego veremos que pasa con el guarro.Tras ésto disfrutamos del día y esperamos un posible nuevo cochino, pero éste acabó rompiendo por el 3. Dejamos pasar con el cupo hecho, otros tres venados, dos de ellos mejores que los abatidos, y encima se pararon delante de la postura. Alguna cierva más, y seguimos escuchando el tiroteo.
Finalmente vemos que nuestro vecino del 3 anda cobrando, y procedemos a acercarnos al 1 donde sé que está Pepe, a ver qué ha hecho. Nos cuenta que hizo el cupo de dos venados, y un cochino que ha rematado a cuchillo y que venía con un tiro. Mi primo está seguro de que es el mío, y yo no las tengo todas conmigo, pero está tan seguro de ello, que me fío de él. Es un animal de unos 40 kilos, y sin trofeo ninguno, pero vamos tuvo su lance, que es lo importante. Ayudamos a Pepe a cobrar uno de sus venados, y le hacemos una foto con el segundo de su cupo que es bastante majo.
Finalmente marcamos nuestros dos venados, y nos hacemos unas fotos.Ya he sabido por la Black Berry que Ricardo y Roberto hicieron el cupo con dos venados bastante bonitos, y Carlos y Dani se han hecho con un venado y un cochinete respectivamente.
Buena comida junto al cortijo y larga espera hasta que llegan los venados de Ángel y míos en el último remolque. Ha sido un gran día, y un auténtico monterión, donde muchos han hecho el cupo, y quien más quien menos ha tenido sus lances.Al irme contamos 56 venados y 27 cochinos, con 6 navajeros y algunos venados bastante resultones. Vamos, los números y la buena organización cantan: una gran montería. No os doy más el rollo, dentro de poco os contaré lo que ha dado de sí el último fin de semana.
Un abrazo

¡¡AYYY, QUÉ CANSADITO ESTOY!!

Bueno, una vez más cuento con la colaboración de mi primo Ángel para la elaboración de una entrada. Cuenta en ella el magnífico viernes que tuvimos la suerte de disfrutar hace justo casi una semana. Espero que os guste y os podáis reir tanto como lo hecho yo. Ahí va:

Todo empezó con la llamadita de mi querido primo Javi el miércoles por la tarde:
-Ángel el viernes a las 5.30 de la mañana en mi casa.
-Tú estás loco, ¿para qué tan pronto? -Respondo.
A lo que él: "Sí, porque no se qué, porque no se cuántos". Pienso entonces: ¿dónde iremos que hay que levantarse tan temprano?, hago calculos; y digo: para estar a las 5.30 en su casa tengo que estar despierto a las cuatro. Ni de coña, me voy a dormir a su casa. Sabiendo que hay una cama libre porque mi prima se ha casado y ya ha dejado su cama para los invitados... jajaja.
Conclusión, que el jueves a las once y cuarto de la noche estaba metido en una camita con forma de sarcófago -por la disposicion que tiene- en casa de mis tíos. ¡¡Y mi primo aun no habia llegado!!
Al día siguiente cazabamos en una finca que yo me he quedado con que se llamaba aldo de "las castañas", de "la golfa de marina", o algo así. Luego resultó que no estaba tan lejos, pero que teníamos que estar a las 8 para que le explicaran a Javi como tenía que organizar una de las sueltas.
Suena la canción de Piratas del Caribe en mis sueños húmedos con mi novia, que no sé porqué pero se había convertido en la protagonista de la peli, hasta que de repente me despierto...
Mierda estoy en la cama junto a mi primo (las camas estan pegadas, no se piense nadie que hacemos manitas) y lo que suena es su despertador.
Se va a la ducha, sale, me meto yo. Empiezan a dispararme chorros de agua por todos lados, tiene en su baño una cosa de esas alargada pegada a la pared de hidromasaje, que dispara agua para todos lados. Digo: Ésto para una tía vale, pero como me pegue a mi en mis partes me las deja apañadas.
Por fin lo coloco para que salga el agua por la alcachofa de arriba. Me ducho rápido, cogemos los bártulos y nos montamos en el coche. Me siento y le digo a Javi: ¡¡Ayyy, qué cansadito estoy!!Parezco un "zombie". Arranca su bólido y nos vamos de caza. Pienso yo: Ésto de cazar es divertidísimo, estoy en el coche; son las 5 de la mañana he dormido cuatro horas, hace un frío que pela, y encima no mataremos ni las moscas.
Me reclino el asiento e intento echar una cabezadita, de repente paramos en una gasolinera. Bajo y compro una Coca-cola de esas que no hay quien beba porque se les va el gas en 2 minutos, y encima están calentuchas. Pego un trago, y a roncar: ¡¡qué para eso llevo chofer!!
8:00 de la mañana. Abro el ojo y veo que Javi se mete para un camino muy raro. Me dice que va mirar la entrada a la finca (cosa que no sirvió de nada, pues nosotros al final entramos por otro lado). Salimos de ese sitio y al minuto estoy en el pueblo de Casas de Millán.
Nadie en el bar, ni en ningun lado. Yo esto ya me lo sospechaba. Es que mi querido primo es un exagerado.Llama a Andrés y éste le contesta, con una voz de dormido de estar en la cama que no te puedes ni imaginar. Es en ese momento en el que yo me acuerdo de mi primo y toda su familia. Estoy en un coche metido, habiendo podido estar una hora mas en la camita calentito.Intento echar otra cabezadita, y cuando ya estoy apuntito de caer redondo... la dulce voz de mi primo comienza a atormentarme. Salimos del coche, llego al bar; comienza a entrar gente. Ya se empieza a gestar ese olor de fritanga con mezcla de tabaco y alientos mañaneros, semimezclados con cigarro y café con leche, que se junta además con las primeras repeticiones del chorizo de las migas. Pero bueno, si hay que estar en el bar se está y ya está.
Nos dice Andrés: "Veniros conmigo y os explico la suelta". Me monto en su coche y aquello parece "La Cazuela Loka" de las fiestas de los pueblos. ¡¡Qué mareito!!
Volvemos y sorteo de puestos, termina y nos vamos a buscar a los perreros que estan en un bar... ¡en el pueblo de al lado! Allí nos encontramos con varios rehaleros, de los que cabe destacare a uno muy simpático que tenia una mezcla de Papa Noël, con chino tibetano... jejeje.
Nos llama Andrés para que vayamos ya con los rehaleros hacia la mancha. Llegamos allí y dejamos a los primeros perreros en una zona de colmenas. ¡¡Junto a mi puesto!!, y continuamos camino arriba con el resto de recovas para que realizasen la suelta en otro lugar.
Una vez organizado todo, Javi me deja en mi puesto. Al rato se realiza la primera suelta. Yo me pongo nervioso, el monte se mueve y no se a qué se debe. Pasan unos minutos y todo se queda tranquilo, hasta que por el camino que viene de arriba aparecen tres perrazos como tres leones, con cara de pocos amigos.
Papa Noël que está abajo mio, ve a estos perros y hace la suelta de sus reno-perros (fantásticos por cierto), junto a otro rehalero que parece conocer de antes mi primo. Comienzan a batir el monte. Allí no se mueve ni una mosca. Sin embargo una vez que pasaron los perros, el monte comenzo a bailar... Chin, chin, chin, chin. Veo una orejita de guarro, se para; y sale como un reactor para abajo, en direccion a la postura de mi primo. Cuento 23 segundos, y tarascazo de don Javier, silencio y otro tarascazo. Le llamo:
-¿Le has dado?
-Creo que sí, ha dado una voltereta y ha desaparecido.
-Bueno, pues vete a verlo que allí no te ve nadie
-No, no; luego cuando acabe la monteria
-Ok.
Colgamos. Pasan 2 minutos, escucho algo, se calla, no le doy importancia. Me pongo a escribir con la Black Berry, vuelve a sonar algo; pero no veo nada. Cojo el rifle por si acaso, que lo tenía en el suelo, y cuando quiero darme cuenta me encuentro un guarrete que viene de frente a mí, a unos 10 metros. Sólo le veo el lomo y la parte superior de la cabeza, el resto me lo tapan las jaras. Lo pongo en el punto rojo del visor, y le mando un supusitorio. Lo alcanza y comienza a menearse ya sobre el suelo, me acerco con el cuchillo y el rifle; y sin necesidad de remate, muere. Le miro y pienso: Es mas grande de lo que creía.Llamo a Javierito y le digo: "Tú tienes un guarrete, yo tengo otro guarrete... jajaajajajaja". El comienza con sus miedos, que si no sabe si está el suyo, que sino se qué, que si el agarre de después. Le digo: "Dejaté de rollos que el marrano esta ahí"- cuelgo.
Le tiro unas fotos al guarro y se las mando a Javi, a mi padre y a mi tío Ángel (nuestro maestro cinegético). Javi enseguida me contesta: "¡¡Cacho marrano que tas cargao!!, es cojonudo". A mi me parecia un navajerete normal y corriente.
Comienzo a hartarme de estar en el puesto, me pongo con la BB otra vez, y escribo a todo el mundo. En cuanto veo que los perros ya están de vuelta y entrando en los camiones, llamo a Javi y le digo:
-Busca tu guarro y vente a por mí que esto se ha acabado -por fín, estaba ya aburridísimo.
Javi sube con su bólido a buscarme y le acompañan los perreros, incluido Papá Noël; los cuales le han confirmado que el del agarre es el cochino suyo. Allí nos tiramos fotos y todas esas historias, hasta que aparece Andrés con su "Cazuela Loka", echamos el guarro dentro y cargamos después también el de mi primo. Nos vamos para la junta.Allí felicitaciones de unos, de otros, que si el guarro de la monteria, esas cosas fanfarrónicas que decimos los cazadores, pero en el fondo pensamos: "Joder ya lo podia haber cazado yo". Finalmente a las 6 de la tarde nos vamos a dormir a un hotel en Aliseda. Al día siguiente cazabamos en "Chaves y Rodelas", donde Javi y yo; teníamos puestas todas nuestras ilusiones. Pero eso, ya os lo contará él.

Ángel López Maraver
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Fotos 1, 2 y 6: F.J.L.M.
Foto 5: D.A.M.

RETORNANDO A CÍJARA

El fin de semana pasado viví un par de días bastante especiales por muchas cosas. No me refiero a lo meramente cinegético, que eso cada día tengo más claro que es lo de menos, aunque no niego que a todos nos gusta abatir nuestros trofeos.El caso es que las jornadas de sábado y domingo de la semana pasada fueron especiales, pues las compartí con tres buenos amigos; de esos con los que gusta estar, charlar, y en fin; exaltar y disfrutar de la amistad. Además uno de ellos descubrió Cíjara, era la primera vez que cazaba allí, y la verdad creo que don José quedó encantado y sorprendido con la belleza de la zona y la cantidad de caza del lugar. Finalmente el fin de semana supuso para mí un retorno que anhelaba, volvía a donde quizás empezó todo, donde se me metió esta locura hasta dentro y que hace que hoy os esté escribiendo estas líneas: era mi retorno a Cíjara.
Me acordé mucho de mis tíos, de mi primo y de toda la buena gente con la que pasé excepcionales jornadas de montería en una finca de la zona. Rememoré una y mil veces ese venado que entró de frente, pausadamente, justo por encima del arroyo, y aquellos dos chavales, encima del cruce de las aguas, mirando…
Volví a contemplar ese pasto infinitamente verde, la aguas de García Solá, la portera de aquella finca; que sólo oir nombrar hacía que temblara de emoción siendo un adolescente. Otra vez soñé y contemplé esas enormes pelotas de gamos, esos grandes grupos de ciervas con aquellos venados tan negros, imaginé de nuevo esa piara o ese viejo cochino saliendo al limpio desde un pequeño manchón.
Ví de nuevo esos pinares a lo lejos, ese morrón del Azuche, esa casa blanca en un alto; crucé de nuevo aquellos puentes, y anduve de noche por las calles de Herrera del Duque.La verdad se mezclaron muchas cosas en dos días, y por poder disfrutarlos y volver por allí, he de dar las gracias a Jorge y a Jesús, por todo, porque son como son y porque sobre todo han hecho que tengamos hoy una excepcional amistad. GRACIAS a vosotros, y gracias a José por compartir y disfrutar todos, de esos dos días tan cojonudos. Sé que más pronto que tarde: retornaré de nuevo a Cíjara.
Un fuerte abrazo

Fotos: F.J.L.M. , J.D.M. y J.B.F.

UN MES VA

Así es, tal día como hoy hace justo un mes estrenábamos temporada montera en Extremadura y Castilla La Mancha, y Andalucía abriría a la semana siguiente. Llevamos por tanto un tiempo como para hacer cierto balance de lo vivido. Y la verdad diría que no va mal la cosa, si bien no está siendo como algunos pronosticaban, y es que la verdad, y a pesar de mis propias esperanzas, un solo año bueno de lluvias y benévolo en alimento no es suficiente. Arrastramos otros años de sequía y pecados de muchas temporadas pasadas.
Hemos tenido suerte eso sí con el tiempo en estas primeras jornadas, si bien no ha sido perfecto, no podemos quejarnos. Empezamos con un poco de agua que vino de vicio, vinieron después calores, si bien no tan excesivos como los otros meses de octubre, y de nuevo vino el agua, esta vez si muy fuerte; y justo ahora se mete el frío.
Acabamos de estrenar el que es quizás el mes más montero, donde de verdad se comenzará a ver los derroteros que esto toma, y es que en octubre no quedan del todo definidos; por ser un mes todavía poco cochinero. Por ahora, sobre todo a dado la cara el cervuno, ha habido cierta mejora en los trofeos, pero nada espectacular, todo sea dicho; y de los cochinos como digo, bueno; por ahora pocos, eso si, algunos realmente muy buenos. Gusta ver esas juntas con navajeros imponentes. Si Dios quiere a partir de este mes darán más la cara.Y así está transcurriendo esto, quien más quien menos, ya se ha estrenado, y otros entre hacer el canelo con las monturas del rifle y con un cenizo instalado desde las últimas salidas, sólo podemos presumir de lo que dio de sí una estupenda batida de septiembre. Esperemos que la cosa cambie…
Ahora bien, y saltando a temas más serios, tenemos muchos motivos para el cabreo, ya es que ha sido comenzar y ha empezado la lacra de todos los años. No sé ya ni los muertos y heridos que llevamos en este poco tiempo, pero no puede ser. Esto se ha ido de madre, o nos concienciamos de una puñetera vez o al final a uno se le quitan las ganas de salir al campo. Por favor, seamos conscientes, denunciemos las actitudes y hechos recriminables y que no tenga que ocurrir ninguna desgracia más para que seamos conscientes de lo que nos traemos entre manos.
Por otro lado seguimos sufriendo delincuentes y “jetas” varios, personajes que a todos nos sobran; y que es tarea de todos hacer de lado para que desaparezcan de una dichosa vez.
Hace dos semanas un buen amigo sufrió delante de sus narices como le robaban un señor venado, porque sí; porque a cinco sinvergüenzas les dio por ahí. Es una vergüenza, y seamos sinceros, de nadie depende más que de nosotros el hacer que estas cosas desaparezcan.
En fin, pensemos en positivo y si nos vemos ante estos casos actuemos con la ley, con las normas de siempre, y con educación, procuremos no perder los papeles y hacer las cosas como es debido. Me resisto a pensar en que ganan los malos.
Por lo demás señores y señoras, sólo me cabe desearles que la temporada que queda se les dé todo lo bien que se pueda, que se cuiden mucho y que disfrutemos de ésto que tanto nos apasiona.
Un abrazo a todos

NO COMMENT

Me abstengo de hacer comentarios de ningún tipo, simplemente lo pongo aquí para conocimiento de todo el mundo. El tiempo debería encargarse del resto, aunque bueno; poca fe tengo. Eso sí, me interesan muy mucho vuestras opiniones; así que ya sabéis, contarnos.
Un abrazo




Fotos: CyS

CAZAR ES SENTIR

Es muy normal para quien escribe el miedo al folio en blanco, o el pavor al enfrentarse a esa pantalla de “Word” vacía… Hay quien lo dice como tópico, hay quien lo dice porque realmente le cuesta, y hay quien ni siquiera lo tiene en cuenta porque las palabras le fluyen fácilmente; independientemente del resultado final.En mi caso, nunca le tuve miedo a la hoja en blanco, pero hoy; hoy es distinto, no sé como conseguir escribir estas líneas. Probablemente lo haga tan regular como siempre, pero es que ahora lo que intentaré contaros se me hace cuesta arriba. Los sentimientos dicen que no pueden expresarse con palabras, y yo intento ahora negar esta máxima. Probablemente no lo consiga.
He pasado quizás el fin de semana de montería más extraño de cuantos he vivido, el sabor agri-dulce impregna estos últimos días, y es que las risas, los llantos, las alegrías y las penas se entremezclan.
Me viene enseguida a la cabeza José María, no puedo evitar acordarme de él; porque es quien peor lo ha pasado. A él quiero referirle desde aquí, todo mi afecto, todo mi cariño, y sí; también mi admiración. Lo conozco poco, y a su padre aún lo conocí menos, pero no puedo evitar dedicar esta entrada a ellos dos, y por supuesto a su familia.
Con profunda tristeza por todo lo que iba sucediendo encaramos los temerones el día de nuestro estreno esta temporada. Además la finca había procurado desvelos y preocupaciones a todos, y en especialmente a quienes más se volcaron con la misma; entre los que se encontraba José María, que por desgracia no iba poder estar presente para ver los resultados de su magnífico trabajo.
Conseguimos montar pronto, tal y como nos habíamos propuesto, pero a pesar de ello tuvimos que contemplar como se nos vaciaba una buena piara de cochinos. Habíamos cogido la caza dentro, el tiempo finalmente nos respetaba, y pronto comenzaban las detonaciones que auguraban lo buena que estaba la mancha.En los puestos sensaciones entremezcladas, nerviosismo, alegría al escuchar los disparos tan pronto y sin ni siquiera haber soltado, en el recuerdo quien nos faltaba, y hubo hasta quien estalló en lágrimas por esa mezcla de sentimientos encontrados. Es de todo punto lógico, era mucho todo lo que se juntaba.
Pronto caían los primeros venados y ciervas, y otros nos dedicábamos a fallar y pinchar cochinos que se vaciaban a la vecina finca de El Campillo. La suelta procuró un arreón bueno de ladras y nuevas detonaciones. La montería estaba resultando buena, si bien aquello no estalló tal y como pensaba tras haberse sucedido tantos lances antes de que los perros hicieran acto de presencia.
Poco a poco la cosa se tranquilizó, y ya eran pocos y espaciados los disparos. Mingolla tocaba a su fin. Comenzamos pronto los pisteos y el arrastre de la caza a los carriles. Comprobamos entonces la buena suerte de Rai, de Jose, de Luis, de Javi Carrasco o del bueno de Ernesto que tras su lance con un venado le iba a tocar pasar por el noviazgo.Rápido se organizó la recogida y antes de las cuatro de la tarde la junta de carnes estaba conformada. 12 venados, un buen cochino y 24 pepas conformaban el plantel donde nos dispusimos para las fotos de rigor, y ahí las risas y chascarrillos sonaban más diferentes que nunca… qué momento más extraño: alegría y preocupación, José María y su padre estaban presentes para todos.
Pronto salí para Arroyo de la Luz y Garrovillas con Jose, con María y con el bueno de Manolo. Nos aseamos y salimos para Aliseda a cenar con la tropa murciana. Javi me llamó tras hablar con Josué, me comunicó lo que no quería oír; la tristeza nos llegó a todos los que somos parte de la Peña de Monteros Temerón.
A partir de ahí, Mingolla y lo que en ella había sucedido pasó a un segundo plano.
El domingo, me tocaba montear de nuevo, y el recuerdo de lo acontecido me hacía olvidarme de San Román, del tres de Cuchilla y de la buena y mala suerte. El lunes, Javi nos llevó a ver La Mediana y estuvimos también por los alrededores, echamos una buena mañana, unas horas de campo y buena amistad. La caza y el monte como excusa.
De vuelta a Madrid, pensando en todo lo ocurrido, lo tuve claro: Cazar es sentir. La caza sin amistad no es nada, no vale, carece de sentido y pierde sustancia. Y la amistad, el cariño, y el compartir horas de campo hacen que nos sintamos más cercanos a aquellos quienes como nosotros llevan esto tan dentro. A don José García seguro que le ocurría lo mismo, y por ello quiero una vez más acordarme de él. Desde arriba estará viéndonos, y él y otros muchos nos han de recordar aquello que aprendí hace ya algún tiempo, hemos de ser: INMUNES AL DESÁNIMO.
Hoy, más que nunca; me siento orgulloso de ser cazador y de formar parte de la Peña de Monteros Temerón.
Un abrazo muy fuerte a todos

COMENZAMOS: BATIDA CON SUERTE

Muy buenas señores, aquí estamos una vez más. Esta vez tras haber comenzado la temporada con una gran suerte y echando un día de esos que quedan para siempre en el recuerdo por todo: por el día que acompaña, por la caza en sí, por el buen ambiente entre colegas, por una buena comida y por una estupenda sobremesa.
Así se resume para mí, la jornada que viví en tierras del oriente astur este pasado domingo. Y es que ya desde agosto habíamos fijado esta fecha en el calendario para comenzar la temporada con nuestros amigos del norte. Iba a ser para ellos la tercera batida de la temporada y para nosotros nuestro estreno de la general.Así el sábado por la tarde, mi primo Ángel, nuestro amigo Pablo, y uno mismo; salimos de Madrid dirección Asturias, llegando bastante tarde pero con tiempo para cenar y saludar a alguno de los amigos con quien cazaríamos al día siguiente. La verdad, la cena, a pesar de una conversación excesivamente de hombres, fue muy buena, vamos; uno de esos homenajes a los que acostumbro.
Amaneció claro, y nos reunimos donde Llera bien prontito. Allí tomamos algo, comenzamos los saludos, se nos dijo la echada y charlamos amenamente con don Carlos, mientras hacíamos el papeleo para nuestras invitaciones a la batida.
La echada era en un sitio bien conocido por nosotros, allí hace dos años abatí mi primer corzo astur, y Ángel este mismo año mató allí el suyo. En el lugar tenían controlado algunos gochus, y sabían que también había algunos corzos; sin embargo rastro de venaos y ciervas, nada de nada, una pena pues además de jabalíes y corzos también se podían tirar en esta ocasión, y por allí hace tiempo se movió un buen venao del que ya os hablé.
Paramos antes de llegar al lugar concreto y allí nos organizamos. Unos irían a los “furacos” más cercanos a la reserva, otros al río con la playa, y otros cerca del camino de arriba, y mi primo y yo controlaríamos el prado que bajaba del cuetu hasta casi la playa.
Los dos teníamos amplio tiradero, y la verdad podíamos compartirlo. De hecho antes de que Ángel se quedara con Pablo en su sitio, así lo hablamos: “Lo que salga, tiramos los dos, hay confianza”. La verdad tener a un familiar o amigo al lado es algo único, y da una sensación de alivio cojonudo. Es algo bastante propio de las batidas, porque las cuadrillas son pequeñas, y todos se conocen.Soltaron los sabuesos a los pocos minutos de estar puestos y lejos oía algún ladrido seco de estos perros tan especiales, por ahí andaría Javi con sus perretes. Al poco un tiro, y se confirma: ha caído el primero. Mientras yo seguía a lo mío, con el sol de frente intentando controlar toda la bajada del cuetu. También andaba unos metros arriba y abajo, y aproveché para hacer alguna foto.Se escuchó otro tiro, y por emisora se informa que el gochu ha escapado, yo seguía a lo mío, agudizando oreja para oír a los perros y controlando el frente.
Así estaba cuando levanto la cabeza, y… SORPRESA, una corza como de muestra mirándome fijamente. Alcanzo la vara y me fijo, parece que hay otro bicho al lado, me encaro y miro por el visor, pero no distingo si es otra corza, un corcino o un corzo.
Hago aspavientos a mi primo que no los había visto, y finalmente se entera. Vuelvo a encarar para ver qué acompaña a la corza y arranca…
Es un corzo, y desde luego no es un vareto, suben y casi de culo, le suelto el primero. El animal acusa el tiro, y se separa de la hembra, creo haberle pegado bien, pero enseguida me doy cuenta que tan sólo le he pegado por debajo de un jamón a pesar de que va bastante tocado. Le suelto otro y fallo, ahora tira mi primo con el corzo en carrera hacia abajo, a él dándole culo y a mi sesgándose, falla. Repito yo, fallo también. Entonces dispara de nuevo Ángel y se percata de haberlo alcanzado justo en el culo, pero el corzo sigue su dificultosa carrera prado abajo, entonces, tras colocar una nueva bala, tiro, y cae de bruces.
Uffff… menudo tiroteo hemos liado, pero bueno, parece que el bicho ha caído. Nos acercamos y Ángel lo remata. Avisamos por emisora y aclaramos que se trata de un corzo, enseguida me llama Carlos, y bajamos el corzo hacía los puestos. Menudo subidón, acabamos de matar un corzo en batida, no nos lo podemos creer.
Nos avisan que sigamos atentos que quedan jabalíes en la echada y pueden salirnos, de hecho por emisora me parece entender que uno viene hacía nosotros y aviso a Ángel para que esté atento, aunque finalmente se oye un tiro a lo lejos, y se acabó. “No más tiros”, dicen por la emisora, se acaba de matar el segundo jabalí, así que cupo completo. Aprovechamos ahora para las fotos.
Se acerca Javi que ha estado monteando con los perros y nos felicita por este lance compartido, y por la calidad del corzo, asevera que para ser de batida es muy, muy buen corzo. Mientras destripamos el animal y enseguida subimos a los coches.
Aparecen Josele y otros compañeros que nos felicitan y dicen haberse quedado alucinados por el tiroteo, desde luego no es para menos, pero es que estos bichos chiquininos corriendo no hay quien los enganche. También aparece Carlos, me hace la guía del animal y nos felicita, y al poco llega Víctor y nos suelta el ya mítico: “Sois terribles…” Jajajajaja.Se cargan los jabalíes, y vamos a tomar algo a un chigre cercano. Allí preparamos una buena foto de la cuadrilla con los jabalíes y el corzo, y después… A comer, menuda nos pegamos hasta bien tarde, con copas de por medio y todo.
La verdad, tendremos que repetir, creo que hay unos puestos en lo alto de una buena sierra que nos esperan, ya se han hartado de llevarnos tanto al mar.
Un abrazo a todos, y en especial a mis buenos amigos astures.

BERRIDOS Y NERVIOS

Ya han caído algunas tormentas, hace pocos días no hemos superado los “veintipocos” grados, y encima el airecillo comienza a refrescar el ambiente.
En las sierras, con sus montes abruptos y sus cercanos riberos y dehesas, por fin y como todos los años, se oye, sí; ese sonido que encoge el alma y que estremece. Es la berrea protagonista siempre del noveno mes del año en lo que a campo y caza se refiere.
Junto a los berridos de los venados, llegan en este mes los nervios a flor de piel de los monteros, estamos en la previa, y en el primer mes; nuestros vecinos más norteños. Allí ya es época de batidas, y en el centro y sur peninsular los nervios se acrecientan al ver que los del norte ya disfrutan, y comprobar lo poco queda para el comienzo de la temporada en estas otras zonas de España.
Así pasa el mes de septiembre, entre berridos y nervios. Pues bien, el tema de los sonidos guturales de los venados y el celo de la especie, viene extraño. Mientras en Sierra de San Pedro, la berrea ha vivido ya momentos álgidos, sobre todo en las fincas cercadas, en otras zonas de Extremadura como Monfragüe es ahora cuando comienza el celo del cervuno y se oyen a los primeros venados. Lo lógico suele ser que la berrea concentre sus días fuertes en torno al 15 y 20 del mes, como así parece que será en la mayoría de lugares y sobre todo anunciando las lluvias que anuncian para entonces, pero vamos, ya les digo, mi querida Sierra del centro extremeño me tiene descolocado… Ya veremos en que queda la cosa.
El tema nervios es otro cantar, y salvo la diferencia del porqué, en norte y sur; la cosa va un poco más pareja. Vamos, que en estas fechas a los cazadores no hay quien nos aguante, andamos como locos o bien con la berrea, viendo lo que esconde el monte para la apertura o cazando ese “pavo”, o repasando manchas, con sus armadas, sus cebaderos…
Y es que ya está aquí, ya se acerca, la reunión con los amigos se va a producir en cuatro semanas, y por fin pisaremos el campo con el rifle al hombro. El año promete, y es que vino cargado de aguas. Parece que el cochino crió bien, venados y gamos han mejorado sus cuernas, y los muflones han pegado un arreón en sus “roscas”.
Ya saben, no queda nada para ir camino del puesto, cerrar las puertas y el maletero bien flojito; salir andando detrás del postor, ir deseando suerte a los compañeros que se quedan en los primeros puestos; llegar a nuestra postura, desenfundar el arma, cargar, colocar todo, marcarse con los vecinos y discernir y estudiar la puerta… Ahora sí, menuda cara de felicidad tonta se le pone a uno; yo ya me estoy viendo.
¡SUERTE!