CHAVES Y RODELAS: MONTERIÓN

Tras haber vivido en la jornada anterior un buen día de montería, tal y como contaba mi primo en la anterior entrada; por fin llegaba el 27 de noviembre. Un sábado que llevaba mucho tiempo esperando, si bien tras lo ocurrido el viernes lo encaraba con mayor sosiego.
Ya la noche antes nos encontramos en el punto de encuentro habitual con mis amigos Ricardo, Carlos, Roberto y Dani, que ya el año pasado echaron un día por estas tierras de Sierra de San Pedro que tanto me gustan.
Amanecimos temprano y salimos camino del cortijo de Rodelas donde desayunaríamos y se procedería al sorteo de las 60 posturas. Al llegar: saludos con los amigos de Ávila, con Pedro y otros rostros conocidos. Pronto se realizó el sorteo, y la suerte fue la siguiente: Carlos y Dani al 2 del cierre de Los Pinos, Ricardo y Roberto al 3 de traviesa Zarzales, y mi primo y un servidor al 2 del Cerro del Águila. Ninguno caímos en la famosa traviesa Bayón.
Fueron saliendo las armadas y Ángel y yo en ese recorrido ya vimos las primeras reses. Llegamos a nuestro puesto: monte detrás, una malla ganadera delante y entre ambos un carril ancho a modo de acero, pero tras la valla dehesa desmontada y un pecho en frente, por lo que el cortadero no era nuestra única posibilidad. Nuestros vecinos, lejos y tapados.
Empezaron las detonaciones mucho antes de la suelta, y según avanzaban los minutos y producida ésta, la cosa aumento más todavía. La mancha estaba sopada.
El día acompañaba, sol y alguna nube fina y alta. Sólo el airecillo fresco incordiaba un poco. El campo lucía verde, y delante nuestra en la dehesa corría un pequeño arroyo. Tras él, la loma donde poder enterrar perfectamente, pero que por las copas de las encinas presentaba un tiro complicado.
El vecino número 3 se estaba poniendo las botas, y divisamos las primeras ciervas. Al rato entró un venado pequeño, pegado, siguiendo el alambre hacía nuestro puesto y acosado por al menos cinco perros. Finalmente fue agarrado, y antes de que comenzaran sus lamentos; Ángel ya estaba andando hacía él para rematarlo a cuchillo.
El tiroteo, las ladras, y algún que otro agarre a los cochinos se oían por toda la mancha. Pensaba que una de dos, o nuestro puesto no era nada querencioso, o era cuestión de tiempo. Y gracias a Dios fue lo segundo.
Entre el monte Ángel me dice que ha divisado un venao, se prepara, y rompe a nuestra derecha en el acero… ¡pum!, nada. Salta la malla, ¡pum!, que se va… sube la loma, y decrece el ritmo de su carrera, esta vez Ángel no falla, y el venado da de bruces en el suelo. Un cuarto tiro lo remata.
Alegría por el primer venado del cupo, estamos contentos, y Ángel me cede el rifle.Lo primero en aparecer es un vareto u horquillón muy lejano acompañado de dos ciervas. Menos mal, pues a esa distancia y a esa velocidad, hubiera tenido complicado jugar un lance.
Al rato el monte se escucha encima nuestro, rompe otro vareto, esta vez a nuestra izquierda; y en seguida oigo algo leve justo por detrás de nuestra puerta. No le doy mucha importancia, cuando por la trocha que acaba en la silla donde Ángel está sentado aparece un cochinete. Hago ademán de apuntar, pero no sé si Ángel se ha percatado, y dudo, el cochino se nos mete encima, y finalmente se para y nos ve a cuatro metros. Se da cuenta de que la ha liado. Miro hacia abajo y ya veo a mi primo agachado y percatado de la situación, me encaro y el cochinete pega el tornillazo… ¡pum!
No tenemos ni idea de si lo he enganchado, pero yo no estoy muy convencido pues tiré instintivamente. Oímos un pequeño agarre al rato, por encima, pero no sabemos, pues en seguida, la cosa para sin remate alguno.
Pasa el tiempo y me maldigo por el lance del guarro. Hemos oído otro agarre hacia nuestra izquierda, cerca del 1, y ese si parece que ha acabado en remate. Estamos hechos un lío, y en esas, rompe el monte muy cerca nuestro, de nuevo a la izquierda, es un venado, veo la cuerna entre el monte. Me preparo, sale y antes de saltar la malla tiro, sé que he fallado, me rehago, y pensando que soy Clint Eastwood, lo tiro en el aire al saltar el alambre –ni en tus sueños le pegas chaval- o me centro o se me va, sólo me queda el tercero, apunto a conciencia y lo engancho, el bicho se frena, no cae pero está muerto. Nervioso introduzco una cuarta bala y con los nervios no pego al bicho que está parado a 60 metros… ¡¡madre mía!! otra bala, al codillo y por fin seco.¡¡Por Dios, lo he visto tan muerto que no he podido jugar peor el lance!!
Bueno el caso es que me he quedado con él y el cupo está hecho. Además luego veremos que pasa con el guarro.Tras ésto disfrutamos del día y esperamos un posible nuevo cochino, pero éste acabó rompiendo por el 3. Dejamos pasar con el cupo hecho, otros tres venados, dos de ellos mejores que los abatidos, y encima se pararon delante de la postura. Alguna cierva más, y seguimos escuchando el tiroteo.
Finalmente vemos que nuestro vecino del 3 anda cobrando, y procedemos a acercarnos al 1 donde sé que está Pepe, a ver qué ha hecho. Nos cuenta que hizo el cupo de dos venados, y un cochino que ha rematado a cuchillo y que venía con un tiro. Mi primo está seguro de que es el mío, y yo no las tengo todas conmigo, pero está tan seguro de ello, que me fío de él. Es un animal de unos 40 kilos, y sin trofeo ninguno, pero vamos tuvo su lance, que es lo importante. Ayudamos a Pepe a cobrar uno de sus venados, y le hacemos una foto con el segundo de su cupo que es bastante majo.
Finalmente marcamos nuestros dos venados, y nos hacemos unas fotos.Ya he sabido por la Black Berry que Ricardo y Roberto hicieron el cupo con dos venados bastante bonitos, y Carlos y Dani se han hecho con un venado y un cochinete respectivamente.
Buena comida junto al cortijo y larga espera hasta que llegan los venados de Ángel y míos en el último remolque. Ha sido un gran día, y un auténtico monterión, donde muchos han hecho el cupo, y quien más quien menos ha tenido sus lances.Al irme contamos 56 venados y 27 cochinos, con 6 navajeros y algunos venados bastante resultones. Vamos, los números y la buena organización cantan: una gran montería. No os doy más el rollo, dentro de poco os contaré lo que ha dado de sí el último fin de semana.
Un abrazo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe tu opinión. Se ruega, eso sí, escribir sin abreviaturas y con una ortografía lo más correcta posible.
Sobra decir, que cualquier comentario que denote falta de educación y respeto será eliminado.
Es por otro lado indispensable firmar los comentarios escritos bajo un perfil de "Anónimo".
Un saludo (Administrador)