OCHO SEMANAS Y CINCO DÍAS

Ese es justo el tiempo que falta para que estemos en el lío. Hoy a 9 de agosto, sólo faltan dos meses, para que se abran los portones, y suenen las caracolas.
Sesenta días más uno para llegar al puesto, mirar, remirar, encararnos, jugar con la correa del rifle, y agudizar el oído como no lo hemos hecho desde hace ya tiempo.Mientras, y antes de que todo eso ocurra, y de que estemos esperando ansiosos la irrupción de ese venado o cochino en nuestra postura; como digo, mientras, nos toca pasar este octavo mes del año. Un mes raro, caluroso, y se supone que de esperadísimas y deseadas vacaciones.
Luego llegará septiembre, y estaremos deseando que el tiempo cambie, que refresque, y que caigan esas primeras gotas que acaben con la sed de la tierra, polvorienta y ardiente hasta entonces.
En estos dos meses, habrá además dos citas clave en lo que a la caza pura y dura se refiere. Primero llegará la media veda, y miles de aficionados a la paloma, la tórtola, y a las codornices saldrán al campo bajo un sol de justicia, soñando con un gran día de caza.
Más tarde, con los días ya más cortos, y quizás con esas primeras gotas, comenzará el concierto en el monte. Los lamentos se oirán por barrancos, dehesas, pedrizas, cuerdas, sopiés, umbrías, solanas y riberos. Las voces quebradas de los venados pondrán en liza a muchos cazadores tras sus pasos, unos para intentar dar caza a ese viejo ejemplar, y otros por ver lo que el campo esconde; o por el simple disfrute de observar este espectáculo montaraz.
Y tras ello, y ya entrados unos días en octubre, y con algunos berridos todavía resonando, llegará el día. Se habrán agotado esos dos meses de los que ahora hablo, y allí estaremos… hechos un flan, con la boca seca, escuchando las primeras ladras, intentando descifrar esas primeras piedras que ruedan, o esas jaras que acaban de crujir. Luego... ya saben, eso es cosa de ustedes. Que Dios reparta suerte, y que hasta entonces sigan soñando con ese momento; por ahora, un servidor marcha a su retiro en el norte.
Un abrazo a todos