No significa el título de esta entrada que yo les este dando un toque de atención, a ustedes mis pocos lectores, ni mucho menos. Sencillamente hago un juego de palabras pues una de las intenciones de esta entrada es pedirles perdón por haber tenido esto abandonado mucho más tiempo del que uno mismo hubiera deseado.
Por desgracia el verano no ha sido como los demás, no he parado de trabajar, y ni siquiera en el mes de agosto tuve vacaciones, pues como hace dos años estuve de prácticas en un diario asturiano. Es por todo ello que prácticamente no he salido al monte. No he ido a ver a Enrique
No quiero quitarme culpas por dejar esto algo desangelado durante los dos o tres últimos meses, pues si uno quiere escribir saca tiempo de donde haga falta, pero es que tampoco he dejado de escribir, pues como muchos saben desde hace unos meses colaboro como redactor con todomonteria.com y su revista digital Lances & Ladras, un proyecto que como ya dije, es ilusionante, y en el que creo fervientemente.
Por todo ello si hay alguien que ha querido leerme, oportunidad ha tenido, si bien no creo que haya nadie tan majadero como para ir buscando mis escritos aquí o allá. Pues la verdad sea dicha, no es uno todavía ni mucho menos nada parecido a Felipe Choclán, o Eduardo Trigo de Yarto, u a otros más contemporáneos y más propios de la red como José María Ortega o el bueno de Paco Más. Si Dios quiere, soy joven y todavía me queda para poder llegar a parecerme a estos grandes.
Aunque bueno, dejemos de hablar de uno y de sus circunstancias, simplemente les pido que acepten mis disculpas, esperando que así sea. Pero señores, y señoras, que sé que alguna también lee
esto; lo realmente importante es que llevamos unos días que no hay quien nos aguante. Sí, sí, no lo nieguen.
Primero empezó todo con la berrea, tempranísimo
en Sierra de San Pedro por cierto, y muy irregular y rara en toda España, debido a un sequísimo mes de septiembre. Ahí empezamos todos a ver o a querer vislumbrar, que es lo que guardaba el campo, y … ¡¡ay amigos!!, menudos “pavos” que han caído, y aquí se lleva la palma la familia “saltillera”, que en tierras castellano leonesas, han dado el do de pecho.Pero lo peor de todo es que la berrea, sólo ha sido el preludio de unos días en los que llamadas, mails, mensajes, whatsapps, y demás, se han multiplicado, y detrás de todos ellos una sonrisita tonta… “Que ya no nos queda ná, ¿eh?”. Somos así, no podemos remediarlo. Y además la cantinela de todos los años: “Esto está buenísimo”, “aquello está tremendo”, “anda sopao de guarros”, etc.
No podemos remediarlo, la ilusión nos embarga y estamos deseando pasar el rato con los amigos. Oye, y si luego resulta que además llegamos y besamos el santo, pues fenómeno.
Así es, estamos a sólo cuatro días de la apertura montera –aunque los andaluces tardarán un poco más-, por ello les deseo mucha suerte, y les pido mucha precaución. Disfrútenlo, y que tengan ustedes una excepcional campaña montera. Los norteños ya nos han ganado la mano hace semanas. Suerte para ellos también.
Así es, estamos a sólo cuatro días de la apertura montera –aunque los andaluces tardarán un poco más-, por ello les deseo mucha suerte, y les pido mucha precaución. Disfrútenlo, y que tengan ustedes una excepcional campaña montera. Los norteños ya nos han ganado la mano hace semanas. Suerte para ellos también.
Aquí iremos contando algunas cosillas...
Un abrazo
Un abrazo
Maestro, hoy te toca salir por la puerta grande. Gran faena la de esta ocasión. Un abrazo.
ResponderSuprimirEso eres tú que me miras con ojos benevolentes. Y por cierto, ya me contarás cuando te escapas para Extremadura.A ver sino sólo coincidimos en noviembre.
ResponderSuprimirUn abrazo
Magnifica reaparición; pero para benevolencia la tuya, y temeridad, al citarme entre plumas tan ilustres. Haces que me sienta Manolo cuando visitaba al Papa y uno del público preguntaba ¿quien es ése de blanco que abraza a Manolo?
ResponderSuprimirUn abrazo,
José María, no te puedes imaginar las ganas que tengo de tomarme "una copa de balón" contigo, después de una jornada de monte... De veras, creo que tienes mucho que enseñar a este aprendiz de escribiente y tengo ganas de aprender, ójala nos veamos el día de mi santo, tercer día del último mes del año.
ResponderSuprimirUn abrazo
¿En lo de Fito? Allí nos veremos.
ResponderSuprimir¡Ni se te ocurra venir con calcetines coloraos!
Me están queriendo comprar mi puesto en Chiveras Bajas y no lo vendo por nada.
Tarde pero cierto y no nos prives de tus escritos. Aunque parezca que no, somos muchos los que te seguimos (cuando podemos).
ResponderSuprimirSaludos.