Y QUEDÓ LA SIERRA

Ya está, final, se acabó la temporada. Ya queda la sierra tranquila, ya quedan los animales en calma, desaparece la alegría de las ladras y las detonaciones. Hasta octubre los animales gozarán de tranquilidad total en muchas fincas y cotos, y sólo parcial en aquellas donde algún rececho o espera dé algún susto a los que pueblan el monte. Así y como digo, queda la sierra.Una temporada más que recae sobre nosotros, con todo lo bueno y lo malo que hemos vivido en sierras, riberos, dehesas, barrancos y llanas. Además de lo acaecido fuera del monte pero que lleva el olor a jara impregnado.
Esperemos que la primavera sea buena, que traiga más lluvias como las de estos últimos días, que el verano no sea muy caluroso, y que septiembre presente prontas y abundantes precipitaciones. Siendo así, podemos esperar una próxima temporada buena, pues llevamos ya dos años con bastante agua y eso se acaba notando.
Yo hasta octubre, y para olvidarme de lo quemao que a veces acaba uno en febrero me quedo con:
El corzo de la batida y el rato del atardecer con Víctor y Josele, Mingolla con ese tiroteo y sacando las reses entre todos, la carrera de José en San Román; el día con Javi en La Mediana, la noche de antes de Valdehombre con Furti y con Juampas, el día siguiente aguantando el chaparrón con María y con José; las risas con Ernesto en La Jabalina, aquel grandioso fin de semana en Herrera del Duque con Jorge y Jesús; los cochinos que nos apiolamos los primos, y el puestazo y monterión de Chaves al día siguiente con la gran previa en Los Alisos; el enreo extraordinario de Malindra’s en Moheda, el venao de Hugo en Peñas Blancas, el rato en Chiveras el día antes de Mañuelas, y el puesto al día siguiente con Furti; las risas de Las Almedias, la barbacoa de Sergio en Campete, y las dos grandiosas horas en la junta de Condemora con los “saltilleros”, y así; hasta el buen día que echamos ayer.GRACIAS A TODOS, por estar ahí. Pues mira que he acabado este año quemaillo, pero recordando ahora todos estos grandes momentos, estoy deseando volver a veros a todos por esas sierras de Dios. De verdad, GRACIAS a todos, y en especial a todos y cada uno de los que te buscan, te llaman o te escriben cuando entienden que han de hacerlo. No os merezco jodíos.
Un abrazo fuerte
JAVI

CONCURSO DE FOTOGRAFÍA R.F.E.C.

Me remite mi primo Ángel la siguiente información acerca de un concurso de fotografía de la RFEC, a ver si os animáis alguno:


"La Real Federación Española de Caza convoca el concurso anual de fotografía CAZA Y NATURALEZA Y FAUNA CINEGETICA en el que podrá participar cualquier persona mayor de 18 años.
La temática es caza y conservación.
Se realizaran un máximo de 5 fotografias que se enviaran a concursodefotografia@fecaza.com.
El plazo de envío es hasta el 11 de abril de 2011 a las cuatro de la tarde.
El primer premio es de 3.000 euros y los cinco siguientes de 300 euros.
Entre las fotografías no premiadas se hará una selección para un libro del concurso y se pagará al autor 50 euros por imagen.
Ver bases del concurso en la www.fecaza.com (Y pinchar el banner)"

FEBRERO, A LAS PUERTAS DEL FINAL

Como todo lo bueno, esto se acaba. Llegamos al último mes de la temporada general de caza mayor, y son sólo tres fines de semana los que nos quedan para poner fin a monterías y ganchos; antes, cerrarán las batidas en el norte.La verdad, y como suele ocurrir; uno llega ya a este mes con mucha “tralla” en el cuerpo y en la mente. Los amigos, el monte, y quienes en ellos pueblan; y ver trabajar a los perros, nos siguen llamando. Es por ello que apuramos en este mes siempre en monterías de última hora. No siempre, pues también hay citas concertadas con anterioridad, pero febrero suele ser mes de monterías cerradas hace pocas fechas, de ganchos, de descastes de pepas, y de enredos entre amigos.
A pesar de las ganas, no podemos negar que esa “tralla”; que antes mencionaba, haga que lleguemos a estas fechas con cierto hastío, un poco pasados de kilómetros, de fríos, de aguas y muchas veces de ilusiones rotas.
Así es esto de la temporada montera, sus subes y bajas; sus días grandes, y también días en los que pensamos que mucho mejor si nos hubiéramos quedado en casa. Eso es quizás lo que acaba enganchando. El montero, casi como todo ser humano; es algo contradictorio; a pesar de que en ocasiones parece tener las cosas muy claras. Pero es innegable que ese continúo baile de ilusión y ganas, aderezado con chascos varios; es algo que está a la orden del día.
A veces surgen dudas por todo esto, y por eso es fundamental no agarrarse a los resultados, y ver más allá de posibles defectos. Hay que agarrarse a disfrutar, a estar con los amigos, a salir al monte, y a ver trabajar a las recovas como Dios manda. Es necesario para llevar una vida montera, una actitud positiva, mirando al frente, quedándose con lo bueno. Nada son y nada significan los resultados personales, las monterías han de juzgarse de modo general observando no sólo la cantidad y calidad de abates, sino los perros, el papel del capitán, los postores; e incluso desde el desayuno hasta la comida.Todo con una actitud constructiva, desde una perspectiva crítica pero relajada, y viendo y aprendiendo cada día. No hay montero que no pueda aprender cada día, es casi un deber diría yo.
De este modo, pasamos temporada tras temporada, recordando buenos ratos; alrededor de un fuego, o sentado en aquellos sacos en amena charla, o aquella ladra increíble, o aquel día en que tu amigo consiguió el sueño de su gran venao…Así, una temporada tras otra, viviendo la montería intensamente, disfrutando de lo que nos regala el monte, y de lo que vivimos con aquellos que nos aprecian.
Señores, señoras, que tengan un excepcional cierre de temporada. Renueven ilusiones, miren al frente, y ya saben; en octubre… se abrirán de nuevo los portones a los perros.
Un abrazo

P.D. Quisiera disculparme por haber publicado sólo una entrada en el mes de enero, pero los exámenes no me han permitido dar más vida al blog. Ruego sepan disculparme