UNA REFLEXIÓN, DIGÁMOSLE... TAURINA

Llevo unos minutos pensando si escribir o no esta entrada, quizás me equivoque al hacerlo, pero es que me lo pide el cuerpo. Y quizás precisamente por ello debería abstenerme de escribir, pero no soy capaz.
Por motivos de trabajo acabo de salir de una reunión, con cóctel incluido, de una peña círculo o agrupación -como quieran ustedes- que se dice taurina.
El evento ha tenido lugar, en un... vamos a llamarle: edificio gubernativo, no daré más señas. Había allí supuestos aficionados, periodistas del ramo, toreros retirados y algún ganadero.
Pues bien, señores, y por supuesto, señoras; si ésto es quien está, quien manda y quien se mueve en el mundillo taurino vamos apañados. Gente maleducada, auto adorándose, borrachos, bufones, secos y groseros. A estos, permítanme que les diga que les importa el toreo, y ya no digamos el toro, una auténtica mierda. Sólo se importan ellos.
Poca conversación taurina he oído, sólo algún exmatador contando batallitas y algún chismorreo de la cuestión.
Luego nos tiramos de los pelos, nos quejamos y nos mostramos incrédulos cuando prohiben los toros en Cataluña, pero... ¿quién ha intentado evitarlo?, ¿quién ha ido al parlamento catalán a dar la cara?, ¿quién de verdad se ha movido?. ¡¡Cuatro!! Nos sobran dedos de las dos manos para contarlos. El resto a lo suyo.
En el mundo de la caza, al que tampoco le va muy bien, veo y seguiré viendo cosas que no me gustan, pero no hay ésto, veo ciertos atisbos de esperanza. Pero en lo taurino... ¡Madre!, somos unos ilusos.
No son los políticos los que acabarán con este arte efímero y eterno, ni los anti taurinos si quiera. Será la dejadez y el egoísmo lo que acabe con ésto. Algunos ya han apuntado esta idea. No es nueva. A ellos, muchos les han tachado de alarmistas y pesimistas, así que sé la que me espera, pero por desgracia, veo que es lo que hay. No atisbo esperanza ni remedio.
Permítanme que lo diga, el mundo del toro, y con él, el desarrollo del arte del toreo, están muertos. Así de claro. Otra cosa es el toro, ese está a lo que está, no tiene culpa de nada, y si hoy es el que es nos lo debemos a nosotros mismos, no lo neguemos, y a la basurilla que hoy he aguantado.
Mientras, si quieren y pueden, disfruten de lo que queda de puro, que es más bien casi nada. Quizás en algún momento la bravura de un toro les haga olvidar una certeza, que ya hoy por hoy, se presenta como irremediable.
Un abrazo
JAVI

P.D. No hay fotos: no encuentro las que vengan al caso. No hay mail de aviso de entrada: tampoco es plan de amargarle a nadie con mis pesimistas disquisiciones.

DISCÚLPENME, PERO ES QUE LA TEMPORADA YA ESTA AQUÍ

No significa el título de esta entrada que yo les este dando un toque de atención, a ustedes mis pocos lectores, ni mucho menos. Sencillamente hago un juego de palabras pues una de las intenciones de esta entrada es pedirles perdón por haber tenido esto abandonado mucho más tiempo del que uno mismo hubiera deseado.
Por desgracia el verano no ha sido como los demás, no he parado de trabajar, y ni siquiera en el mes de agosto tuve vacaciones, pues como hace dos años estuve de prácticas en un diario asturiano. Es por todo ello que prácticamente no he salido al monte. No he ido a ver a Enrique
para echar un vistazo en sus fincas, no he bajado a echar de comer o a marcar puestos con el bueno de Andrés, y es que no he tenido tantos días libres como me hubiera gustado.Además, tampoco he ido a otro lugar muy especial, y es que la Sierra de Altamira desde el pasado 2 de agosto ya no es la misma. Quise escribir y expresarme, homenajear al hombre de campo más bueno que he conocido en mi vida. Alguien a quien mi primo y yo queríamos con locura, y la verdad, no lo hice. Hoy sólo me queda dedicarle este recuerdo, y jurarle que SIEMPRE, lo llevaré conmigo. Y es que como ha explicado Ángel, La Era de Los Lobos está en duelo. Perdónenme, continuo...
No quiero quitarme culpas por dejar esto algo desangelado durante los dos o tres últimos meses, pues si uno quiere escribir saca tiempo de donde haga falta, pero es que tampoco he dejado de escribir, pues como muchos saben desde hace unos meses colaboro como redactor con todomonteria.com y su revista digital Lances & Ladras, un proyecto que como ya dije, es ilusionante, y en el que creo fervientemente.
Por todo ello si hay alguien que ha querido leerme, oportunidad ha tenido, si bien no creo que haya nadie tan majadero como para ir buscando mis escritos aquí o allá. Pues la verdad sea dicha, no es uno todavía ni mucho menos nada parecido a Felipe Choclán, o Eduardo Trigo de Yarto, u a otros más contemporáneos y más propios de la red como José María Ortega o el bueno de Paco Más. Si Dios quiere, soy joven y todavía me queda para poder llegar a parecerme a estos grandes.
Aunque bueno, dejemos de hablar de uno y de sus circunstancias, simplemente les pido que acepten mis disculpas, esperando que así sea. Pero señores, y señoras, que sé que alguna también lee
esto; lo realmente importante es que llevamos unos días que no hay quien nos aguante. Sí, sí, no lo nieguen.
Primero empezó todo con la berrea, tempranísimo
en Sierra de San Pedro por cierto, y muy irregular y rara en toda España, debido a un sequísimo mes de septiembre. Ahí empezamos todos a ver o a querer vislumbrar, que es lo que guardaba el campo, y … ¡¡ay amigos!!, menudos “pavos” que han caído, y aquí se lleva la palma la familia “saltillera”, que en tierras castellano leonesas, han dado el do de pecho.
Pero lo peor de todo es que la berrea, sólo ha sido el preludio de unos días en los que llamadas, mails, mensajes, whatsapps, y demás, se han multiplicado, y detrás de todos ellos una sonrisita tonta… “Que ya no nos queda ná, ¿eh?”. Somos así, no podemos remediarlo. Y además la cantinela de todos los años: “Esto está buenísimo”, “aquello está tremendo”, “anda sopao de guarros”, etc.
No podemos remediarlo, la ilusión nos embarga y estamos deseando pasar el rato con los amigos. Oye, y si luego resulta que además llegamos y besamos el santo, pues fenómeno.
Así es, estamos a sólo cuatro días de la apertura montera –aunque los andaluces tardarán un poco más-, por ello les deseo mucha suerte, y les pido mucha precaución. Disfrútenlo, y que tengan ustedes una excepcional campaña montera. Los norteños ya nos han ganado la mano hace semanas. Suerte para ellos también.
Aquí iremos contando algunas cosillas...
Un abrazo