DE LAS ARCAS A MORTERA

Pues nada… me he atrevido, he decidido enfrentarme una vez más a la pantalla del ordenador en blanco. Aquí estoy plantado comenzando a dar forma a esta entrada meditada, con título a sugerencia de un tercero –dicho queda-, y aquí comienza lo prometido. No va a ser fácil, ¡pero qué narices!: Nos lo merecemos, y además, os lo debo.
Vengo hoy a hablarles de algo muy especial, un sueño de muchos. Pisoteado para unos, abandonado por otros, y ya sin sentido para alguno. Nadie dijo que fuera fácil, ya lo dije hace mucho –sobraría con buscar por aquí-, y hoy me mantengo.
Y es que por fin, y ya era hora, la peña, la nuestra, la de los que contra viento y marea han resistido; ha tenido un año tranquilo, bueno, magnífico. De una vez por todas esto ha sido un grupo de amigos con ganas de cazar juntos, de pasarlo bien… ¡y vaya si lo hemos hecho!
Todo a pesar de que en especial esta temporada, y a finales de la anterior, nos han dado hasta en el carné de identidad. Ahora, no se equivoquen… si alguien creía que con esta frase empezaba todo un alegato en contra de quienes han protagonizado estos ataques, lo siento, se va a quedar con las ganas. No hay más mención en este texto a ellos, no merecen más importancia.
Yo (el burro delante, que no se espante), y sé que todos los que este año han cazado con la Peña de Monteros Temerón, nos quedamos con lo positivo, el pasado, pasado está, de él hemos aprendido, y ahí está para seguir sirviéndonos de enseñanza eterna. Lejos quedaron Saltalcampo, Las Arcas o Peñas Blancas.
Bien es verdad que quizás no somos una peña al uso, pero joder, ¿cómo vamos a serlo si para empezar la mayoría nos hemos conocido por internet?, ¿cómo vamos a hacer lo que buenamente hacen aquellas peñas radicadas en un lugar concreto, con todos sus socios viviendo cerca unos de otros; cuando aquí cada uno somos de una punta de España? No se aspira a imposibles, sólo se aspira a pasarlo bien, a desconectar, a estar juntos y hablar hasta las tantas con aquellos que hablan tu mismo idioma, y a cada día intentar hacer las cosas mejor, empezando cada uno en lo personal, y culminando en lo colectivo.
Este año, si bien es verdad que además los resultados han acompañado -a Dios gracias-, las bases de este grupo no se han fundamentado en esto. Simplemente ha desaparecido la sospecha, pues ha triunfado la confianza. Se han desvanecido las caras largas, pues las sonrisas se han impuesto. Se han terminado las discusiones necias en nuestro punto de encuentro en la red, pues este se ha convertido finalmente en lo que debía ser.Sin embargo, sobre todo, ante todo, y por encima de todo, han desparecido los grupos, porque SOMOS UN GRUPO. Heterogéneo, nadie lo niega, pero si decidimos unirnos en su día, fue porque es mucho más lo que compartimos que lo que nos hace distintos, porque todos sentimos el pecho desencajado con el crujir de las jaras, porque a todos se nos pone la piel de gallina con una mano bien llevada, porque a todos se nos estremece el alma cuando oímos esas voces que animan a los perros, pero también porque a todos se nos humedecen los ojos de alegría cuando contamos viejas y graciosas historias, sentados alrededor de una buena mesa.
Todo ello es mejor pegamento que el mismo pringue de una jara en el verano. Y a eso, siempre hemos de aferrarnos. Nos va ir la vida de nuestra peña en ello, algo que el mismo tiempo, ya nos ha demostrado.
No quiero terminar tampoco sin acordarme de todos aquellos que han hecho que para mí este ejercicio venatorio haya sido especial. Y me voy a centrar en la peña, pues es lo que sin duda ha marcado mi temporada, y la de todos aquellos que son mis más allegados. Quiero referirme al grupo directivo de Temerón, y a la familia y la gente que han hecho posibles este año nuestras monterías, sin ellos nada de lo sucedido en esta temporada 2011-2012 habría sido posible. Sin su esfuerzo, y sin su saber estar, seguro que no escribiría ahora estos párrafos. GRACIAS, y gracias de corazón.
No os aburro más, no voy a contaros ahora mis avatares cinegéticos propios de estos cinco meses, porque lo fundamental de este tiempo está contado. Todo lo demás también cuenta, pero ante lo magnífico que unos amigos hemos vivido, después de tanto pasar, eso otro queda algo rezagado, sin que para nada sea menos importante.
Pero eso sí, dejen que por fin… nos demos este gustazo. No cabe ahora acordarme de nada más.
Un fuerte abrazo a vosotros, a los que estáis siempre ahí, por preocuparos de lo que realmente importa. No hay palabras que valgan para agradecéroslo.

JAVI

Fotografías: F. J. López Maraver, E. M. G. y R. Leyva Jaén.
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

4 comentarios:

  1. Los que estamos aquí, lo estamos con mucho gusto. Como los del Temerón y cualquier grupo que cuente con tu presencia.

    ResponderEliminar
  2. Bonita entrada Javi, espero que nos veamos en breve.

    Un fuerte abrazo,

    Jim

    ResponderEliminar
  3. Bueno, no te fíes de las apariencias maestro, esta entrada tiene mucho de auto-redimirse uno, aquí nadie es perfecto -aunque alguno se lo crea- yo por mi parte me considero un magnífico "imperfecto", y en la diversidad y la diferencia está la gracia. Ahora bien, se agradecen tus palabras. Ojalá podamos intercambiarlas en el campo, o al menos con algo fresquito en la mano y face to face.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Coñe Jim, te me has adelantado en el comentario. Me alegro de veras que te haya gustado -aunque por mi parte haya faltado aquí alguna foto de ese día en Suertes-, si Dios quiere, y como dices, nos vemos pronto. Te debo una llamada.
    Un fuerte abrazo amigo

    ResponderEliminar

Escribe tu opinión. Se ruega, eso sí, escribir sin abreviaturas y con una ortografía lo más correcta posible.
Sobra decir, que cualquier comentario que denote falta de educación y respeto será eliminado.
Es por otro lado indispensable firmar los comentarios escritos bajo un perfil de "Anónimo".
Un saludo (Administrador)