UN MAGNÍFICO ENCUENTRO
Es viernes. Han
quedado atrás las preocupaciones, los atascos, las largas horas sentados frente
a la pantalla del ordenador. Nuestra imaginación recorre encinares, solanas,
umbrías y riberos…. Vamos todos con un dulce cosquilleo en el estómago al encuentro
de nuestros amigos, con los que nos une esta bendita pasión por la montería, la
montería de verdad, la montería de siempre.
Nuestro grupo
de monteros, que proceden de muy diversos lugares de España, toma su nombre y bebe
del ejemplo de aquel corsario genial de finales del siglo XIX y principios del
XX, aquel “Temerón”, José González, que compartió jornadas entre jaras y
breñales con el montero genial, D. Antonio Covarsí.
Los traslados
al cazadero requerían entonces enormes esfuerzos: “A Dios gracias la noche ha pasado, los perros acollarados no han creado
problemas con los ganados de las dehesas, y los lobos no aparecieron al
atravesar puertos y portillas. Hemos estado perdidos en el monte bajo una
intensa lluvia, que ya no arrecia. Despunta la mañana, y sale el sol que
calienta un nuevo y frío día…”. Sin embargo, tras la penosa travesía, se
producía un nuevo encuentro entre amigos, entre aquellos apasionados y esforzados
amantes de la montería.
Los tiempos
han cambiado. Las esforzadas travesías son infinitamente más cómodas. Pero el
sentimiento de reencontrar a tus amigos y compañeros no debe ser muy distinto.
La temporada
pasada apareció para este nuestro grupo de apasionados una familia que
representa como nadie lo que es montear como mandan las tradiciones en las
sierras extremeñas.
La familia
Higuero entiende desde el principio nuestra idea, comprende nuestros problemas
y prepara jornadas donde reina el orden, nada se deja al azar y todo está
controlado. Los números, los resultados, no son en absoluto protagonistas.
Por fin se
produjo el encuentro con lo que buscábamos, MONTEAR, así en mayúsculas. “Si tenemos la enorme suerte de cazar algo,
se verá en la casa”. Lo que adquiere relevancia no es cuánto se caza, sino
cómo se caza.
No puede
negarse que la perfección no existe, pero cuando se ponen en práctica valores (especialmente
el respeto, respeto a la caza, al monte, a la tradición, a los monteros, a los
perreros, a los cargueros…) y usos de siempre, se está muy cerca de ella.
Así y con todo
ello, cada jornada llegamos a la finca. Poco a poco y tras salir de manera
ordenadísima las armadas, alcanzamos los pasos acompañados de gente excepcional
como Félix, Sera o Rubén.
Pasa algo el
tiempo, despacio, los muleros y cargueros ya están en su sitio y se oye en
lontananza la suelta de los perros. Sigue pasando el tiempo, despacio, y asoman
en el horizonte, entre las jaras y los alcornoques de la Sierra de San Pedro,
un par de jinetes con sus caballos. Se bate a conciencia, se para cuando es
preciso, se lleva la mano ordenada y uno se deja llevar…
No hay más que
decir, no hay palabra que valga para describir lo vivido. La montería, tan
desvirtuada en estos tiempos que corren, adquiere sentido. Uno se siente
integrado en la naturaleza y se retrotrae en el tiempo. Tal vez las sensaciones
sean muy parecidas a lo que sentían Covarsí
y Temerón al escuchar una ladra tras
los cochinos.
Un nuevo
encuentro, magnífico, único, se produce en el sentir de todos. Cada uno tiene
claro su papel. Todo fluye. Nada es forzado. Tras el monteo puro –muy puro- y
duro, cada uno cuenta con emoción sus sensaciones, sus vivencias, se come, se
comparte y llegan más momentos para el recuerdo.
El reloj no
tiene prisa, tampoco nadie la lleva. Mañana, dentro de unos días, o tras
algunos meses al pasar la primavera y el estío, tendrá lugar de nuevo, aquel…
Sí, ese magnífico encuentro.
A la familia
Higuero, simplemente, gracias por hacernos disfrutar.
Peña de Monteros “Temerón”
Fotos (incluida fondo calendario): F. J. López Maraver
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
Mucha suerte por ese pedazo Calendario de Monterías 2012-2013, cuando las cosas se hacen con la ilusión, ganas y saber hacer con la que vosotros organizáis, las cosas funcionan y luego vienen los resultados. Es una pena que no pueda acompañaros pero no dudéis que siempre respetaré vuestra decisión y siempre tendréis un amigo en mi persona.
ResponderEliminarUn Saludo.
Joder Javier, me has puesto nervioso con esta entrada, ya tengo ganas de que llegue Octubre y nos reunamos en el campo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo,
Jim
David, muchas gracias por tus palabras, sé que son sinceras y cariñosas para con nosotros. De verdad GRACIAS por ser así.
ResponderEliminar...y Jim, no nos queda nada para vernos en esas magníficas previas. Me alegro de que te haya gustado el texto. Se ha publicado en el catálogo-programa de monterías de Sierra de San Pedro para la temporada 2012-2013. Está escrito por mi y corregido por nuestro presi José Antonio. Creo que quedó una cosa muy bonita, y por eso lo he colgado aquí.
Un fuerte abrazo para ambos.
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